¿Somos útiles los orientadores laborales?

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El orientador se lo lleva limpio no te busca trabajo solo te orienta,se sienta en su oficina y te orienta laboralmente a un futuro mejor supuestamente. En alemania el orientador laboral te busca empleo segun tus cualidades laborales y te manda a cursos segun tus conocimientos,En canarias el orientador te pregunta para que pediste cita y buscate la vida. Y los 2 orientan laboralmente.

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Hace unos días, tras publicar un tweet en el que después de escuchar por televisión a la Presidenta de la Junta de Andalucía le preguntaba si podía explicar la reducción drástica de los técnicos del programa Andalucía Orienta,

me encontré con otro tweet que firmado por una licenciada en Dirección y Administración de Empresas respondía a mi comentario de la siguiente forma:

“Sí podría, en mi caso el papel de los orientadores es inútil, hasta que redefinan sus obligaciones”

¿Redefinir sus obligaciones? La gran mayoría de los y las profesionales de la orientación tenemos muy claras cuáles son nuestras funciones y obligaciones pero ese tweet me hizo reflexionar sobre el desconocimiento que sobre nuestras principales competencias tienen muchos usuarios del servicio. Por ello voy a dedicar el post de este mes a señalar cuáles son algunas de estas funciones pero dejando claro que lo hago desde el programa Andalucía Orienta y que quizá en otros servicios de orientación estas competencias se desarrollen de manera diferente.

En primer lugar empezaré por definir QUÉ NO HACE un orientador/a laboral. Un profesional de la orientación NO te busca trabajo, esa es una responsabilidad que recae exclusivamente en la persona desempleada si bien el orientador/a va a actuar directamente sobre esa responsabilidad informando, definiendo, aclarando, motivando y acompañando a la persona que está en búsqueda activa de empleo. Eso no quita que si localizamos o nos llega alguna oferta procuremos ofrecerla a aquellas personas que puedan casar con el perfil requerido en la misma. Pero eso no es “obligación” del personal de orientación. Esta competencia es función del intermediador laboral que debería trabajar codo con codo con el orientador u orientadora y que al menos en el programa en el que yo me desenvuelvo no ocurre, o si lo hace es en contadas ocasiones y en circunstancias poco favorecedoras. Por desgracia esta creencia errónea que figura dentro de las expectativas de muchos usuarios no solo repercute negativamente en la motivación y en la continuidad del propio proceso de asesoramiento laboral sino que también suele ser la responsable de esa percepción de “inutilidad” que se da en un gran número de situaciones.

El orientador/a laboral tampoco es un terapeuta aunque es cierto que ha de contar con preparación para detectar aquellas necesidades psicológicas que deberían ser abordadas y tratadas por un profesional de la psicología. Aunque la formación de base de algunos técnicos parte de esa disciplina, los profesionales de la orientación deben saber separar las acciones de orientación de las de una intervención terapéutica. De otra forma y debido a la disparidad en la formación de base exigida para desempeñar esta ocupación se darían circunstancias de desventaja en aquellos usuarios cuyo técnico no fuera psicólogo. No obstante es deseable que estos profesionales dispongan de conocimientos y herramientas que les permitan afrontar con éxito determinadas situaciones problemáticas que puedan darse tanto a nivel de intervención individual como grupal.

Siempre que me piden que defina mi trabajo me gusta hacerlo resumiéndolo como la “intervención para ayudar a mejorar la vida de las personas” tanto en el plano profesional como en el personal, ya que son las dos caras de la misma moneda y resulta prácticamente imposible separar ambos ámbitos porque son interdependientes. Considero que esa sería pues la principal función de toda persona que se dedique a la orientación laboral y que sería la base sobre la que se sustentan el resto de competencias que yo englobaría en cuatro grandes bloques y que a modo de pequeño resumen serían los siguientes:

1.- INFORMACIÓN. Dando a conocer y transmitiendo información relacionada con la situación social y laboral de entorno en el que desarrolla sus funciones. Dispone por tanto de información sobre recursos de empleo, de formación, sociales, administrativos, situación del mercado laboral local y provincial, etc. información que posteriormente será volcada a los usuarios como parte del conocimiento del mercado laboral concreto en el que van a desarrollar y por tanto adaptar su búsqueda.

2.- DESCUBRIMIENTO. El personal técnico de orientación percibe el autoconocimiento como base de todo proceso de búsqueda de empleo. Por ello la pieza central de su intervención se centra en posibilitar al demandante el descubrimiento de sus conocimientos, habilidades y destrezas tanto laborales como personales, generando así un perfil que le permitirá definir y ajustar su objetivo profesional y que deberá ser puesto en valor en el mercado laboral. Por otra parte podrá ayudarle a modificar todos aquellos aspectos que pudieran incidir negativamente en su nivel de empleabilidad como la falta de motivación, los pensamientos erróneos, la falta de disponibilidad, la falta de habilidades sociales, el control de la ansiedad, etc. Este proceso dará como resultado el establecimiento consensuado de las posibles alternati­vas de actuación partiendo de la rea­lidad de la persona y de la realidad del mercado laboral concreto en el que quiere insertarse.

3.- APOYO no solo en la búsqueda activa de empleo motivando, revisando y evaluando acciones, proponiendo alternativas de actuación, etc. sino también como reductor del impacto que la situación de desempleo tiene sobre el propio usuario/a. El sentimiento de comprensión, la aceptación de la expresión de sus miedos junto con el establecimiento de nuevas relaciones en los entornos de la orientación posibilitarán la salida del desempleado de ese estado de aislamiento que con el tiempo genera la situación de falta de trabajo y que se originó por la ruptura obligada con su ambiente laboral, base de la identidad social y personal que le identificaba hasta ese momento. A medida que el proceso de orientación se va desarrollando y el usuario va adquiriendo nuevas competencias, algunas de sus respuestas psicológicas negativas como la desvalorización, el sentimiento de minusvalía y la experiencia de fracaso verán disminuida su fuerza amortiguando así los efectos del estrés por la pérdida del empleo.

4.- AUTONOMÍA. Conseguir la autonomía del usuario/a en la búsqueda de empleo sería uno de los objetivos finales de toda orientación. Para ello se le entrena en la toma de decisiones de manera que pueda decidir por sí mismo/a el plan de acción más conveniente a seguir en futuras situaciones. Este proceso de toma de decisiones pasará por la información y/o formación en temas que inciden directamente en la adquisición de un empleo como el diseño de posibles itinerarios formativos, la redacción de las herramientas de búsqueda, la localización de información utilizando las TICs, la configuración y desenvolvimiento en redes sociales, la determinación de la forma más idónea de contacto con las diferentes empresas, etc. dando como resultado una persona que sea capaz de tomar las riendas de su proceso de búsqueda de empleo de forma autónoma y responsable.

 

Posiblemente me deje muchas cuestiones en el tintero pero después de todo lo dicho, ¿sirve para algo la orientación laboral?  La respuesta es que , que sirve siempre que te acerques a ella con una posición de apertura hacia el proceso, seas consciente de antemano de las características y competencias del servicio y sobre todo que tengas claras estas tres premisas:

  1. El orientador/a laboral ni te va a buscar trabajo ni va a enviar tu curriculum.
  2. Un buen orientador/a laboral nunca tomará decisiones por ti, sino que te hará comprender que tú eres el único responsable de tu vida y que deberás actuar en consecuencia.
  3. El objetivo final de la orientación es el aumento de tu empleabilidad y el establecimiento de tu autonomía en la búsqueda de empleo.

A partir de aquí… el que encuentres trabajo es trabajo tuyo, pero eso sí, siempre podrás contar con alguien que te acompañe en ese camino.

 

Permitidme que este post se lo dedique a todos los compañeros y compañeras que durante años y algunos en condiciones pésimas, se han dejado la piel en el servicio propiciando esa mejora en la vida de los desempleados.

¡NOSOTROS PODEMOS SENTIRNOS BIEN SATISFECHOS!

Sobre Felipe J. García Pérez

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