La rueda del trabajo: 14 aspectos clave de la búsqueda de empleo

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¿Qué estás haciendo para buscar trabajo? ¿Alguna vez te has preguntado si estás haciendo todo lo posible? ¿Hay algo que podrías mejorar o estés pasando por alto? 

Este post es una llamada a reflexionar sobre algunos aspectos cruciales a incluir en la búsqueda de empleo ¿cuáles añadirías?

 

Basada en "La rueda de la Vida", una herramienta utilizada en coaching durante el proceso exploratorio, he elaborado esta "Rueda del Trabajo" como elemento facilitador a la hora de abordar el proceso de orientación con cualquier cliente.

            Si "La Rueda de la Vida" se usa en coaching para determinar el grado de felicidad del cliente respecto a los diferentes aspectos de su vida, que pueda conocerse más y determinar dónde quiere centrar sus esfuerzos de cambio; "La Rueda del Trabajo" pretende ser una ayuda para valorar el proceso de búsqueda de empleo desde los distintos aspectos clave que confluyen en el mismo. Se trata de un mapa global que se descompone, a su vez, en otros muchos factores que habrá que analizar de forma individual. Esta valoración permite apreciar, de manera muy gráfica, el grado de satisfacción respecto al nivel de desarrollo que el cliente ha alcanzado en aquellas acciones que está realizando y poder señalar, si existiese margen de mejora, cuanto desea incrementarlo; al mismo tiempo que plantea otras iniciativas que puede que se hayan pasado por alto (o quizá desconocía) con la intención de ofrecer una guía de actuación en el proceso, es decir, dibujar un itinerario laboral.

            Como comentábamos en "La gestión del tiempo en la búsqueda activa de empleo", hay multitud de factores que hay que tener en cuenta y gestionar diligentemente para encauzar nuestra búsqueda de empleo pero, habitualmente, no tenemos el mismo grado de desarrollo en cada uno de ellos por diferentes motivos: puede que desconociésemos otra forma de buscar trabajo que la de elaborar un CV (o rellenar una plantilla que nos dejaron) y distribuirlo; tal vez nadie nos había dicho nada; probablemente no habíamos reparado en otros factores que también son importantes y, la más habitual, porque no habíamos reflexionado calmadamente sobre esto para elaborar una estrategia.

Lo que he hecho ha sido organizarlos (con la ayuda de mi compañera Mercedes Clemente Latorre) en una rueda para crear este documento de trabajo. Estoy segura de que son múltiples las posibles clasificaciones que se podrían crear y que hay también, otros muchos factores que se me han escapado y que no aparecen en este documento, así que os animo a compartirlos para conseguir una mejor y más completa Rueda del Trabajo.

 

            Vaya por delante que para mi, orientar no es entregar listados de esto y aquello. Si bien es cierto que, en algún momento sea necesario y oportuno, no deberíamos confundir "orientación" con entregar "información" ya que, puede que para algunas personas esto todavía sea útil pero, para la gran mayoría que son capaces de buscar y analizar información y por ellos mismos, este tipo de "orientación" se les va a quedar "bastante corta".

Lo que intento con mis usuarios o clientes es trabajar y desarrollar una serie de hábitos y habilidades que tenían olvidados, de manera que éstos lleguen a ser totalmente autónomos en su proceso. Por ello, me gusta utilizar la "Rueda del Trabajo" de la siguiente forma:

En primer lugar, en entrevista inicial con el cliente, me gusta conocer qué hace para buscar trabajo e intento detectar en qué sectores sería conveniente profundizar. Cuando la persona me describe cuáles son sus herramientas, conocimientos y habilidades, le propongo hacer un análisis de lo que "debería" ser una búsqueda de empleo eficaz. Así, la persona primero reflexiona sobre lo que ha hecho hasta ese momento para después constatar qué otros aspectos puede no estar teniendo presente. Y lo hago dos veces, en un primer repaso la persona se valora según él o ella entiende a qué se refiere cada apartado y después vamos detallando cada uno de los subapartados para indagar qué debería incluir cada uno de ellos. La dinámica consiste en puntuar cada parcela de cero a nueve (el cero sería el centro del círculo), cuanto más se acerque la puntuación al nueve en todos los campos, más uniformidad y mejor funcionará el proceso ya que menos esfuerzo nos supondrá hacer que "la rueda gire".

Los factores que la persona debe analizar son:

1. Autoconocimiento. A la hora de comenzar a buscar trabajo, es fundamental conocernos a nosotros mismos para poder determinar nuestro objetivo profesional. Conocer cuáles son nuestras aptitudes, nuestras cualidades, qué es lo que nos interesa o cuáles son los miedos que nos están frenando, es muy importante para dilucidar hacia donde queremos encauzar nuestro camino.

2. Autoestima y gestión de emociones. Porque si no nos encontramos en las condiciones idóneas para afrontar la búsqueda de trabajo, esta tarea va a ser, probablemente, una de las que menos nos importe. Hacer gala en este momento de nuestro optimismo y asertividad nos va a facilitar manejar el estrés que esta situación genera y resolver los problemas que se nos planteen.

3. Apoyo familiar y social. Buscar trabajo puede llegar a ser un camino solitario y adverso y vamos a necesitar contar con el mayor apoyo posible, ya sea familiar o institucional. Tenemos que saber dónde podemos encontrarlo.

4. Contactos personales. Es una de las principales vías para encontrar trabajo. La gran mayoría de las empresas inician un proceso selectivo detectando posibles colaboradores entre sus empleados. ¿Saben tus amigos lo suficiente sobre ti para recomendarte?

5. Fuentes de información. Leer la prensa, portales especializados, estar al día de lo que se está moviendo, programas y proyectos que se están poniendo en marcha, detectar yacimientos de empleo y anticiparnos.

6. Intermediarios de empleo y portales Webs. Estar al tanto de las ofertas de empleo, hacer también una búsqueda pasiva (esto es "lo que me salga"), registrarnos en portales y servicios de empleo, tanto por Internet como los de nuestro entorno y mantenerlos actualizados.

7. Herramientas de búsqueda. Tener un currículo potente y una carta de presentación que podamos adaptar a cada una de las candidaturas. Sí, no puedes tener un único CV.

8. Autocandidatura. Presentarnos a las empresas. Y esto no es "imprimir 100 CVs y llevarlos a las empresas". Esto supone investigar las empresas en las que nos gustaría trabajar, conseguir contactos, analizar qué podemos aportar nosotros, por qué somos interesantes para esas empresas y saber transmitirlo. Es duro pero, tener hijos, una hipoteca o llevar años desempleado, no son motivos por los que una empresa te contrataría.

9. Habilidades de entrevista. No dejar nada a la improvisación. Practicar, practicar y practicar recibiendo retroalimentación, es la mejor manera de perfeccionar nuestras habilidades de entrevista.

10. Formación. Conocer el perfil profesional demandado para la ocupación que nos interesa desarrollar, nos va a permitir conocer qué formación es necesaria, si tengo la suficiente, qué otras vías tengo para conseguirla, cuál es la oferta formativa actual o dónde puedo cursarla.

11. Redes Sociales y Marca Personal. Pueden ser herramientas extremadamente útiles para darnos a conocer a las empresas y hacerles llegar una imagen de lo que somos capaces de hacer.

12. Gestión del Tiempo y Organización. Para sacar el máximo provecho al tiempo del que disponemos y no dejarnos llevar por el día a día. Poder dedicar el máximo de tiempo a aquellas tareas más importantes (que no son buscar ofertas) y llevar un registro de lo que hacemos que nos indique si nos estamos acercando a nuestro propósito.

Por último, los pasos 13 y 14 que efectivamente, no serían interesantes a priori para todo el mundo, podrían ser en un momento dado, una fuente más de empleo.

13. Empleo Público. Estar al tanto de la información sobre bolsas y convocatorias de empleo.

14. Autoempleo. Puede que tengamos un carácter emprendedor o que haya llegado un momento en el que creamos que la única forma de conseguir un empleo es crearlo uno mismo. Para ello es vital informarse bien y detectar quién puede asesorarnos en este sentido.

En definitiva, de lo que se trata es de sistematizar la búsqueda de empleo, hacer de ella un proceso más "científico", en el sentido de hacerla más consciente y dependiente de nosotros mismos y no dejarla al albur de la suerte que podamos tener, para poder medir, en el tiempo que nos marquemos, qué resultados estamos consiguiendo. Y tu, ¿hay algo que puedas mejorar?

                                                   

                                                   

 

Sobre Lourdes C. Inglés

 

Técnico de Orientación Laboral. Acompaño en la búsqueda activa de empleo, busco y comparto conocimiento. Haz lo que te haga feliz.

Profesión: Técnico de Orientación Laboral

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