Vende tu arte

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Cuando estamos en situación de búsqueda activa de empleo, uno de los objetivos que debemos plantearnos como prioritarios es darnos a conocer y mostrarnos con el respeto y elegancia que pueden mostrarse las obras de arte en una galería, antes de que llegue alguien se fije en una de ellas y “se la lleve a casa” porque es el elemento que faltaba en su estudio para que todo se viese perfecto.

Si estamos buscando trabajo… ¡¡fuera vergüenzas!! Nuestro entorno debe saberlo, pero no sólo deben conocer que estamos en búsqueda sino “qué es lo que buscamos”. No sirve con que se queden con lo bonito que es nuestro marco, sino que deben conocer cuál es el lienzo y la intensidad de los colores que nos definen.

Por ello es importantísimo pararnos a pensar sobre:

  • ¿Quién soy yo?
  • ¿Cuáles son mis conocimientos?
  • ¿Qué habilidades tengo?
  • ¿Qué cualidades poseo?
  • Y finalmente debemos desarrollar nuestro objetivo laboral.

Está claro que cuando te pares a preguntarte todas estas cosas… ¡seguro que te costará un poco encontrar alguna respuesta! Pero es necesario dedicarle un ratillo.

Es importante que cures las heridas del pasado. Coge unas vendas, limpia las heridas y… ¡¡a venderte con todo el arte que tengas!!

Quizás si llevabas mucho tiempo desempeñando el mismo puesto de trabajo te cueste reconocer actitudes o habilidades que tengas menos desarrolladas ¡¡pero están ahí!!

O incluso, si no tienes demasiada formación puedes llegar a pensar que no cuentas con las competencias necesarias, pero… ¡no te olvides de las experiencias no formales! puesto que son grandes generadoras de competencias.

Recuerda que debes resaltar tus cualidades positivas, porque aunque no sean competencias estrictamente profesionales dicen mucho de ti, de tu personalidad y de tu profesionalidad.

Debes venderte con mimo, como un coleccionista de arte que va a vender una obra y por ello debe conocer todos los detalles. En una obra de arte es importantísima la firma del autor, para identificar su cuadro, y es la que determina el precio en la que podrá venderse, además de la categoría en la que se ubica la obra.

Por ello, debes dejar “una buena firma” que te represente, un buen CV que recoja “todo tu arte”, para que las casas de subastas y las galerías te identifiquen como elemento necesario para “su colección” y quieran pedirte una oportunidad para conocerte más de cerca.

Cada día, pintas tu lienzo. Pero también debes aprender a ¡¡“vender tu arte”!! 

Sobre Mayte García

 

A lo largo de mi vida, he ido adquiriendo conocimientos y desarrollando trabajos que han favorecido que cada día me gusta más trabajar con personas.

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