¿Tú también cobras una nómina por soportabilidad?

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Es sustancialmente importante leer documentación que contenga y sostenga todo tipo de ideologías. 

Es por ello que suelo leer todas las opciones que me ofrece la prensa; todos los autores posibles con sus correspondientes idas de olla; escucho en la radio una semana a la COPE y otra semana a la SER, dándole opciones incluso a RADIO MARÍA y a LOS 40 PRINCIPALES; y me empapo de esa variedad que nos brinda la libertad de prensa y la de Cátedra. Es un ejercicio exigente, constante y productivo para la prevención de la simpleza mental, la necedad humana y el desarrollo de la humildad personal.

 

                La semana pasada leía precisamente a Reinhard Mohn y su “El triunfo del factor humano”. Una obra que muestra la idea de la posibilidad de que existan corporaciones basadas en la justicia y en la equidad, que no en el mal llamado y considerado “liderazgo blando”. Esta semana le toca al Gran Wyoming y su “No estamos locos. Un retrato de lo que somos lleno de humor y fina ironía”. Una obra que inicia sus primeras hojas con una descripción del mal llamado y considerado “liderazgo duro”, ése que provoca que debas soportar lo que te echen, y al que hace alusión con las siguientes verbas:

 

“(…) en lugar de convertirse en germen de rebelión, torna en admiración cuando el lacayo, siervo o aparcadero asume su impotencia y entiende que nunca llegará a pegarse esa vida y que, mientras el amo lleva la bipedestación iniciada con el Australopitecos con rigor y entusiasmo durante su vigilia, él, por misterios insondables, cada vez hinca más el lomo (de nuevo un proceso involutivo que conduce a la tetrapedestación).” (Gran Wyoming, 2013:18)

 

                Adentrarme de forma real en el mundo de la Prevención de Riesgos Laborales (con la especialidad de de Ergonomía y Psicosociología) y, más profundamente, en el de la Responsabilidad Social Corporativa, hace que considere desde el punto de vista estratégico aspectos que antes no defendía ni para mí misma como trabajadora. Apechugaba y punto. Como todo hijo de vecino, se suele decir.

 

                Ahora me veo en la obligación técnica y con legítimo/profundo/contrastado conocimiento de advertirle a organizaciones y equipos de trabajo que el “liderazgo duro” y la tendencia a la postura tetrapedestaria (entiéndase, bájese los pantalones que vamos a darte, además de órdenes,…que cada un@ complete según su experiencia y a su gusto la frase), lo siento, no son combinación productiva ni sana laboralmente hablando.

 

                Querid@s empresari@s y compañer@s, lo que estamos haciendo al permitir que se presenten gritos de superiores a subordinados, faltas de respeto, entre los que ostentan el poder y l@s que sufren su desbordamiento sin límites, las peticiones de tareas más allá de la nómina y de la franja horaria cubierta en el sueldo, la escasez de reconocimiento del esfuerzo de nuestro equipo pero el recordatorio insistente de los errores humanos más aceptables y razonables, lo que estamos consiguiendo es que estemos cobrando un sueldo por soportabilidad y no por productividad.

 

                En las empresas en las que se defiende el “liderazgo duro”, se forja un riesgo laboral, el burnout o síndrome de estar quemado, generador de fatiga, ineficacia y negación hacia los objetivos organizacionales. Parece mentira que un síndrome citado ya en 1980 por Freudenberger y Richelson, en su obra “The High Cost of High Achievement”, siga siendo hoy la mayor lacra del talento y motivación en nuestros entornos, que además sale caro y muy caro, en forma de nómina por soportabilidad.

 

                Y es que no cuesta más ser amables, no cuesta más reconocer que estás pidiendo a tu equipo que dediquen horas gratis a tu proyecto, no cuesta más llegar al trabajo con una simple pero mágica sonrisa, no cuesta más reconocer que como jefe/superior también te equivocas, no cuesta más darse cuenta que un@s nos necesitamos a otr@s.

               

                Empresari@ piensa si deseas seguir gastando money en soportabilidad y “liderazgo duro” o  invertir la pasta en productividad real de tus emplead@s.  Ahí dejo la reflexión.

 

                Yo sigo con la Prevención de Riesgos Laborales y la Responsabilidad Social Corporativa, porque así te hago crecer, querido entorno laboral, por dentro y por fuera, apostando por la productividad y no por la soportabilidad. Creo en las herramientas técnicas que generan valor en las organizaciones. Creo en las herramientas técnicas que reconocen el valor de las personas.

 

                Y sí, te entiendo compañer@, no me extraña que te sientas quemad@, fatigad@, ineficaz y desmotivad@. Tu nómina es por soportabilidad, como casi todo hijo de vecino.

 

Foto:pixabay.com

Sobre Sandra Fernandez Prado

 

Apasionada por aprender a lo largo de la vida: tomo nota de cada vivencia, agradezco cada oportunidad, disfruto cada proyecto, regalo mi implicación y me emociono con los detalles.

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