Trabajar con una persona tóxica

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En cualquier organización existen personas que en lugar de realizar su trabajo dedican su tiempo y esfuerzos a actividades dañinas para las personas que la rodean y para la propia organización. Hay varios tipos de personas tóxicas y sobrevivir a ellas puede resultar un calvario.

En este artículo hablaré únicamente de los compañeros tóxicos. Quien tenga la desgracia de sufrir un jefe tóxico lo tiene mucho peor y lo más sensato en estos casos es cambiar de empresa a la menor oportunidad.

Podemos encontrarnos diferentes perfiles de personas tóxicas. El primer tipo es la persona desmotivadora. Esta persona que sufre ella misma desmotivación por falta de capacidad o adaptación al puesto de trabajo que ocupa, necesita contagiar esa falta de motivación a sus compañeros para sentirse bien y justificar su situación culpando a la organización, a los mandos, a las tecnologías o a quien sea con tal de no cuestionar su actitud ante el problema. En este caso las personas que disfrutan de su trabajo son sus principales víctimas.

La persona Sabelotodo es otro perfil frecuente. Se considera por encima de los demás y critica sistemáticamente todas las decisiones que le afectan, es especialmente crítica con las decisiones de los jefes y de las personas con más prestigio de la organización. Sus predicciones negativas solo se cumplen en algunos casos, pero esto le basta para autoafirmarse. Busca que el resto de personas le den la razón, aprovechándose de las rencillas y diferencias entre compañeros.

La acomplejada es aquella persona insegura y envidiosa que intenta quitar méritos a los demás. Su estrategia es rebajar a todo el mundo con el fin de sentirse al mismo nivel. Su actitud es mezquina y suele terminar aislada en las organizaciones.

El triste es un perfil que comparten las personas pesimistas por naturaleza a las que les encantan las malas noticias y las desgracias. Siempre ven la parte negativa de las situaciones, para ellas el trabajo es un castigo y lo natural es sufrir. Se quejan porque es lunes, porque las vacaciones son cortas, los jefes ineptos, la estructura no funciona, el salario bajo, etc.

Por último la persona antisistema es aquella que vive en un resentimiento continuo hacia la organización en la que trabaja pero, paradójicamente, jamás se plantea cambiar de trabajo. Su actitud es destructiva y se dedica a hablar mal de la organización dentro y fuera de ella. Critica a los directivos, los accionistas, los compañeros, etc. Es el tipo de persona que desea el fracaso de todos los proyectos de la organización. Para ello no duda en sabotear cualquier iniciativa y en ocasiones “envenena” a sus compañeros para conseguir sus objetivos.

Disfruta especialmente realizando su particular “plan de acogida” a los nuevos trabajadores, aleccionándoles de lo mala que es la organización, lo inútiles que son los jefes o lo estúpidos que son los clientes.

Ante estas personas lo mejor es alejarse de ellas e ignorarlas. No aportan nada y obligan a malgastar tu energía en asuntos improductivos.

Sobre Balbino José González Sáez

 

Consultoría en gestión de recursos humanos, Coaching y liderazgo.

Profesión: Consultor en Recursos Humanos

Ubicación: Oviedo

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