¿Te mimas lo suficiente?

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Este es el cuarto artículo sobre autoconocimiento con el que quiero cerrar el círculo que iniciamos con la brújula (orientación), el espejo (autoconfianza) y la puerta (manejo del miedo); esos iconos-imagen que se han mostrado junto con los artículos compartidos.

Y cierro el círculo con un aspecto que considero a tod@s nos gusta recibir en mayor o en menor medida: MIMOS.

Los mimos pueden proceder de las demás personas hacia un@ mism@ o puede que se autoadministren. Hago referencia en este caso a la acción de automimarse.

Recuerdo que, cuando era adolescente y tenía exámenes, los preparaba a conciencia porque tenía interiorizado que si mi padre salía a trabajar duramente como albañil cada día, yo tenía que cumplir con parte del contrato familiar que me tocaba: estudiar.

Me encantaba responsabilizarme de mis tareas e implicarme en el cumplimiento de mis obligaciones. También recuerdo que, a pesar de las limitaciones, intentaba darme un mimo cuando alcanzaba los resultados que me había propuesto: Me premiaba a mí misma. Con el tiempo supe que  eso suponía un refuerzo positivo a mi conducta y volvía a cumplir con mis retos con más energía y ganas cada vez.

Como podréis comprobar, hago mención a lo que se conoce en Psicología como “refuerzo”. Las teorías sobre el refuerzo fueron desarrolladas básicamente por dos clásicos de la ciencia: Ivan Petróvich Pavlov (Rusia, 1849) y Burrhus Frederic Skinner (Pensilvania, 1904).

Para entendernos, cuando las personas (en el caso de muchos experimentos se ha comprobado en animales) llevamos a cabo una acción y sobre esa acción se produce una consecuencia, se condiciona su repetición o su inhibición. Aplicado al tema que nos concierne en términos generales, cuando planificamos y llevamos a cabo con éxito nuestras responsabilidades/metas/objetivos laborales, consecuentemente recibiremos un refuerzo, que nos hace repetir o no la conducta en próximas ocasiones.

Algo que puede parecer tan sencillo puede condicionar la evolución de nuestra carrera profesional. El hecho de que te plantee metas es esencial, y esas metas deben tener un plan y ese plan cumplirlo. Cuando lo cumplas, MÍMATE y verás cómo la escala de éxitos sube sin darte casi cuenta.

Os pongo un ejemplo. Una de las metas académico-profesionales que me propuse cuando tenía 20 años era especializarme en Gerontología (ciencia que estudia el envejecimiento humano). Para ello debía terminar la Licenciatura que tenía iniciada con un expediente competitivo y que me daría a posteriori acceso al máster oficial en Gerontología. La licenciatura me tenía muy descontenta (bajo nivel formativo, profesores con poco criterio e implicación real...) pero era un requisito para alcanzar mi meta. Me propuse que si terminaba la carrera con un alto expediente académico y trabajaba dos veranos continuos en hostelería (que era, por aquel entonce, de los pocos trabajos a los que podía tener acceso), alcanzaría el acceso al máster y podría pagarlo. La propia meta, en este caso, fue para mí meta y premio a la vez, mi mimo:

META/PREMIO/ MIMO REQUISITOS PLAN
Máster Oficial en Gerontología
  • Económico: 3000 €
  • Académico: poseer una licenciatura expediente competitivo

 

  • Trabajar 2 veranos en Hostelería y ahorrar dinero suficiente
  • Estudiar (a pesar de la desmotivación) para alcanzar un alto expediente

¿Qué quiero transmitiros con este ejemplo? Que el hecho de hacer cosas, plantearos objetivos, marcaros metas y sueños...tiene que venir respaldado por un plan y casi lo más importante: reforzado por mimos o premios, sea en cada caso, el alcance de la propia meta o un premio que refuerce el que luchéis por otra nueva meta en el futuro. No puede haber premio si no has cumplido con el plan.

¿Te marcar metas?, ¿estructuras planes de acción?, ¿cumples con lo planificado?

Si es así, ¿TE MIMAS LO SUFICIENTE?

Foto: Helga Weber

 

Sobre Sandra Fernandez Prado

 

Apasionada por aprender a lo largo de la vida: tomo nota de cada vivencia, agradezco cada oportunidad, disfruto cada proyecto, regalo mi implicación y me emociono con los detalles.

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