¿Qué he de tener en cuenta cuando elaboro mi discurso del Elevator Pitch?

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Está claro que no es nada fácil vender, en eso los especialistas en la materia me darán la razón. Cada uno tiene sus “trucos”, una manera de “enganchar” al cliente. Pero eso cambia cuando lo que vendemos, el “producto”, somos nosotros mismos.

 

¿Por qué nos resulta tan difícil vendernos? Fijaos que nuestros abuelos nos venden siempre mejor que nosotros mismos… quizás entonces lo que deberíamos hacer es, cuando nos planteamos la venta de nosotros mismos para la búsqueda de empleo, acudir a ellos. Bromas aparte y, teniendo en cuenta que no todos tenemos abuelos a los que pedir consejos, plantearnos cómo exponer un discurso sobre nosotros que además convenza a la persona que tenemos delante, llamémosle entrevistador. Es todo un reto.

 

Ese discurso, es lo que actualmente conocemos como Elevator Pitch o Elevator Speech, palabra que proviene de un concepto que surgió en Estados Unidos (nosotros siempre vamos a buscar las palabras técnicas bien lejos) y que inicialmente se utilizaba para hablar de una técnica de venta rápida. Los comerciales se colaban en el ascensor con la empresa a la que querían venderle el producto (en Estados Unidos los edificios de negocios se prestan más a estos discursos, sin duda alguna, porque tienen más plantas que los nuestros) y una vez dentro, se presentaba rápidamente el proyecto tratando de captar su atención. Hasta aquí bien.

 

El problema es elaborar un buen discurso y trasladar este concepto a la venta de uno mismo.

 

¿Por dónde empiezo? ¿Qué he de tener en cuenta? ¿Existe algún secreto o “truco” que consiga captar la atención de la empresa?

 

Sinceramente, las fórmulas magistrales no existen. Lo que sí está claro es que debe tener una estructura coherente, fácil de entender y que has de hacerlo atractivo para tu entrevistador. Y cada entrevistador, obviamente es un mundo. Lo que le guste a uno no tiene porqué gustarle a otro.

 

Me he planteado escribir este post, no para darte una lección magistral sobre el Elevator sino para plantearte o hacer que reflexiones en torno a una serie de factores que has de tener en cuenta cuando estés ya realizando tu presentación.

 

En primer lugar es importante que te identifiques con lo que explicas. De poco te sirve prepararte un discurso con el que no tienes nada que ver y que es necesario que memorices. No, no se trata de aprenderse una parrafada y soltarla (dando igual a quién y siempre la misma). Lo ideal es que hagas un listado de: la formación que tienes, tu experiencia, idiomas y otros conocimientos especializados en diferentes herramientas y a partir de aquí, mires de qué manera puedes encajar en la empresa para poder elaborar y pensar cómo quieres transmitirles que eres el candidato que ellos necesitan.

 

Cosas que son importantes, el ser tú mismo te lo dice todo el mundo, pero ¿a qué se refieren? Di las cosas como te salgan en ese momento; no es aprenderte nada, es saber lo que tienes y lo que no y decirlo de forma espontánea, cómo te salga en ese momento. Por supuesto has de saber de qué vas a hablar y en qué orden y eso es lo que sí has de tener trabajado antes de ir en busca de una empresa.

Intenta transmitir de forma que te recuerden, ¿cómo se hace eso?

 

  • Explicando las cosas de forma amena, no expliques lo que NO sabes hacer sino lo que sabes hacer, no pierdas tu tiempo con cosas que no aportan. Un ejemplo muy típico es la frase: “No tengo experiencia”, quizás podrías decir “me gustaría adquirir experiencia con ustedes porque hasta ahora he realizado trabajos relacionados con otro ámbito…”

 

  • Utiliza palabras que aporten seguridad. Tanto en el Elevator como en una entrevista trata de usar lenguaje positivo, la palabra NO sustitúyela al formular la frase. Deja de lado también los “creo que…”, “me gustaría…”. Por ejemplo: “Creo que soy un buen candidato para el puesto que ofertan”. Sinceramente, suena a que no lo tienes muy claro. Tampoco se trata de ir de sobrado pero con un: “Soy un buen candidato para este puesto porque puedo aportar….”

 

  • No vamos a vender algo que no tenemos, ni vamos a hinchar el globo. Lo que nos interesa es, sobre todo, dejar claro:

 

  • Qué sé hacer (deberíamos saber para eso qué demanda la empresa, porque si yo sé hacer palomitas y me piden que haga pollo, no tiene mucho sentido lo que intento venderles)
  • Con qué formación cuento para hacer lo que digo que sé hacer (es igual de importante que en el punto anterior que esa formación que destaquemos sea la relevante para el puesto al que queremos optar dentro de la empresa)
  • Qué me diferencia de otros candidatos (y aquí es dónde hay que “comerse” un poco el coco, y cada uno el suyo, seguro que tienes una combinación de cosas que otros no tienen, sólo has de destacarlas)
  • Cuando pienses en cómo vas a explicarte puedes empezar por lo que más te convenga. Aunque lo normal es presentarte por tu nombre y apellidos primero, puedes ser original, empezar diciendo el porqué quieres trabajar en la empresa y luego tu nombre. Siempre que tengas coherencia en lo que explicas y como me enseñaron en el colegio “el orden de los factores no altera el producto” pero en este caso quizás sí el impacto que pueda tener en el entrevistador.

 

Como he dicho anteriormente, por mucho que uno venda las “claves” para hacer el Elevator, yo siempre aconsejo hacer el discurso delante de un espejo, grabarse en una cinta para escuchar tu voz (sí, a nadie le gusta su voz pero sirve para ver si hablas con seguridad y detectar detalles que cuando hablas de forma espontánea no puedes detectar)

Preparar el Elevator sí, pero sí a preparar su estructura, a tener claro qué quieres decir y transmitir. Aprenderte de memoria un Elevator NO y NO y bien grande. ¿Vas a repetir el mismo Elevator una y otra vez a todas las empresas? ¿Todas buscan lo mismo en ti? ¿Todas ofertan lo mismo? ¿Todas tienen los mismos valores? Si la respuesta es no, entonces plantéate cambiar la forma de explicarte cada vez y con una misma base transforma lo que explicas cada vez y el cómo lo explicas.

 

¿Me cuentas tu experiencia con el Elevator Pitch?

 

 

Foto:pixabay.com

 

Sobre Mireia Gargallo

 

Licenciada en Psicología, Grado de Educación Social y Máster en Educación y TIC (E-learning) con experiencia de 4 años en selección de personal y 11 en orientación laboral.

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