Practica un deporte de contacto, practica networking

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Retomo el final de un artículo que ya publiqué por estos lares, para iniciar este post: si preparas un plato increíble con lo buen profesional que eres, que lo eres, das muestras de ello, lo demuestras, generas confianza,  te centras en un nicho de mercado concreto, haciendo algo específico, lo presentas de manera adecuada y con un “toque” diferente, dejando claro qué problema o necesidad solventas, lo que tu cliente gana contigo, lo cuentas de manera que llegue y, además, provocas recuerdo, lo das a conocer y, finalmente,  lo aderezas todo con una red de contactos trabajada y cuidada, y con unos valores -los tuyos-, que le den sustento al guiso, estarás en mejores condiciones de avanzar hacia tus retos profesionales.

Echo de menos los bares, los de antes, con su ambiente, con gente que conversaba con gente, con personas mirando a los ojos de otras personas, contando su día a día…, sin teléfonos, y menos dándole el uso que le damos en la actualidad, por cierto, cada vez menos para realizar llamadas. ¿Os habéis dado cuenta del ambiente que reina ahora en muchos establecimientos de hostelería? Todo el mundo enfrascado en lo suyo, es decir, con la vista fija en la pantalla de su smartphone. ¿Dónde quedan las conversaciones, más o menos intensas, con las que antes nos reconocíamos allende los mares? Quizás sea un nostálgico, pero echo de menos el contacto entre personas.

No voy a volver sobre la importancia de la red de contactos a la hora de encaminarte hacia tus objetivos en tu proceso de búsqueda de empleo o en la implementación de tu proyecto profesional; pero sí voy a recordarte, aunque supongo que lo habrás oído -y leído- un millón de veces, que en torno al 80% de los contratos se producen a través de la red de contactos o, lo que es lo mismo, sólo llegan a publicarse, aproximadamente, el 20% de las ofertas de empleo. Teniendo en cuenta estos datos, me gustaría hablarte de una herramienta -entre otras- que nos ofrece el entorno 2.0 para gestionar contactos -más allá de la simple acumulación-, y que no es otra que la red profesional LinkedIn. LinkedIn te permite, además de buscar empleo, generar, fortalecer y comunicar tu marca personal, demostrar tu expertise, hacer un sutil guiño a los/as reclutadores/as de que estás abierto a escuchar ofertas, aunque estés trabajando…, pero, sobre todo, te da la posibilidad de practicar un deporte muy sano y, hasta rentable, el networking. Tu red de contactos dentro de la plataforma se distribuye en torno a tres niveles: nivel 1 o tus contactos directos (estaría bien que estos fuesen tus conocidos, es decir, que amén de tener relación a través de la red, los conozcas en el 1.0); nivel 2 (son los contactos de tus contactos de primer nivel) y nivel 3 (conformado por los contactos de los contactos de ese segundo nivel de relación). También puede que compartáis un grupo y, fuera de tu red, puede que le sigas, que sea seguidor tuyo, o ninguna de las anteriores.

 Te voy a dar un dato, en mi caso, por ejemplo, cuento con un primer nivel de relación compuesto por 2.800 profesionales, pero es que mi segundo nivel está conformado por cerca de 480.000 con los que tengo un contacto -o más- en común: mis contactos de primer nivel. ¿Por qué no aprovechar esa inmensa red para acercarme a mis objetivos profesionales?, ¿por qué no “trabajar” esa red a fin de alcanzar a empresas, directivos o sectores y ámbitos de mi interés? Evidentemente y, entendiendo LinkedIn como red social profesional, la mirada no ha de centrarse en “sacar provecho” de tu red de contactos sino, más bien, en aportarles valor, participando, compartiendo contenido de interés -propio o de otros-, comentando, recomendando, estando presente en debates, conversaciones y grupos y, porqué no, creando un grupo propio. Ya ves que no tiene nada que ver con abrirte una cuenta en LinkedIn, y esperar, esperar y, encima, desesperar porque, como no podía ser de otra manera y, a no ser que seas un Referente en tu sector, no ocurre ná de ná (además pensarás “es que no me llaman”, ¿para qué me sirve estar ahí?, “¡con lo que me ha costado rellenar mi perfil!”). La verdadera potencialidad de la herramienta está en esa red de contactos, sobre todo, en ese segundo nivel de relación, un nivel al que puedes llegar a través de tus contactos directos, que te pueden presentar, para así conseguir que tu primer nivel vaya creciendo -con las implicaciones que esto tiene, por ejemplo, de contar con contactos de primer nivel en una empresa objetivo, que te puedan facilitar el acercamiento, o que tus contactos de primer nivel te puedan presentar a un contacto, por qué no al Director/a, de 2º nivel que trabaja en la empresa “por la que bebes los vientos”- a la par que crecen tus oportunidades profesionales. Piensa, por un momento, en los siguientes objetivos: trabajar en tal o cual empresa, “estar en el radar” de tal o cual directivo/a, incluso llegar a conocerle, acceder a tal o cual cargo… Pues bien, para todo esto -y para mucho más- te puede servir tu red de contactos de LinkedIn. Aportar contenido de valor, comentar, recomendar, etc. te ayuda a “fidelizar” tus contactos de primer nivel, pero no dejes de gestionar tu 2º nivel, conformado por casi el 99,9% de tus contactos, generando relaciones nuevas que te aproximen a tus objetivos.

Antes de “lanzarte a lo loco”, piensa un momento para qué estás en esta red, qué quieres conseguir y, entonces sí, quiénes son los profesionales que forman tu target objetivo. Quizás profesionales de los que aprender, quizás profesionales que te puedan contratar, quizás superconectores de tu sector, quizás profesionales con los que puedas colaborar, quizás LIONS -LinkedIn Open Networkers-, quizás profesionales a los que puedas aportar tu “savoir faire”, quizás… (te dejo con un vídeo de Elena Huerga). La idea es que, en función de tus objetivos, diseñes una estrategia que te permita generar una red de contactos de calidad, amplia -tanto en cantidad como en profundidad-, teniendo en cuenta que, junto a otras actuaciones, esta red será una de las claves de tu éxito profesional y de las nuevas oportunidades que te puedan surgir (de que compren tu producto o servicio, de que te empleen, de que inviertan en ti o de que te soliciten colaborar).

Como no podía ser de otra manera, las relaciones que se establecen en la red, estaría bien trasladarlas al mundo físico, desvirtualizar a aquellos contactos nuevos que vayas haciendo, tomar un café, quedar para compartir información, charlar sobre tal o cual empresa, intercambiar opiniones, explorar vías de colaboración, etc., (LinkedIn no ha de ser el fin en sí mismo, sólo es una herramienta). Imagina que tienes claro, por ejemplo, cuál es tu empresa objetivo; el siguiente paso podría consistir, entre otros, en explorar las posibilidades que te ofrece tu red de contactos para acercarte a la empresa, a exempleados/as, a alguno/a de sus trabajadores/as o al responsable de tomar las decisiones en relación  a la contratación, etc; finalmente, la idea es poder entablar contacto con la empresa a través de referencias o recomendaciones, a la par que cuentas -si lo has trabajado- con información de la empresa, que te puede ayudar a  alcanzar tu objetivo. No te olvides ni de seguir a empresas ni de participar en grupos que puedan ser de tu interés, ni por supuesto, de generar y compartir contenido profesional. Pónselo fácil al reclutador/a, sé proactivo/a, sé constante, sé agradecido/a, muestra una actitud de colaboración, responde a invitaciones…, en definitiva, compórtate de la misma manera en que lo haces fuera de la red. Las oportunidades laborales, se incrementarán. Y, finalmente, no debemos olvidar que detrás de cada perfil profesional hay personas, personas con las que compartir, colaborar, a las que pedir consejo, a las que reconocer, recomendar, aportar…, también, con las que conversar -“como en los bares de antes”- a fin de alcanzar beneficios mutuos.

¿Gestionas tus contactos en LinkedIn?, ¿crees que no lo necesitas? (Es mejor empezar cuando todavía no lo necesitas, y no “esperar a que truene”), ¿crees que vales tanto -a nivel profesional-  como tu red de contactos?, ¿utilizas otras redes?, ¿nos lo cuentas?

Muchas gracias, como siempre, por leerme.

Sobre Máximo Peñas Bautista

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