¿Por qué siempre me engañan o me traicionan las personas que más quiero?

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La respuesta está en uno mismo. Por increíble que parezca, todos tenemos necesidades que son del orden del dolor, del masoquismo, del sadismo y de la perversión; las cuales pueden convertirse en una forma de vivir.

Las relaciones tortuosas a medio y largo plazo, que nos producen dolor, pueden crearnos hábito y dependencia emocional hacia la persona que nos lo inflige. Es una drogodependencia emocional que, aún haciéndonos daño, la necesitamos para vivir.

El dolor, el amor, el sadismo, el masoquismo, el odio, la venganza, los celos y los deseos sexuales perversos e insatisfechos pueden convertirse en una forma de vivir para muchas personas.

¿Quién no ha sentido odio o rencor por una persona querida y, sin embargo, no poder separarse de ella?

¿Has sentido alguna vez culpa por desear a otras personas que se hallaban comprometidas?

¿Quién no sueña con lograr una mejor posición económica aunque para ello tenga que traicionar sus ideales o creencias?

¿Cuántas veces has sentido culpa por desear el mal a una persona?

¿Cuántas veces hubieras dado rienda suelta a todos tus deseos y pasiones sexuales si tu moral represora no te lo hubiese impedido?

Las personas tenemos deseos y necesidades afectivas, emocionales y sexuales que nos gustaría satisfacer; pero las silenciamos por vergüenza, ya que nuestra moral, nuestra ideología personal o familiar nunca las aceptaría.

Los conflictos entre la moral y ciertos deseos inconscientes, son causa de la mayoría de los trastornos mentales o trastornos de conducta.

El yo –la conciencia-, se halla entre el mundo de la realidad y el mundo interior inconsciente. Estamos sometidos constantemente a tentaciones que ponen a prueba la fortaleza de nuestra moral y de nuestra ética. A veces sucumbimos a nuestras tentaciones y otras veces las reprimimos. Sin embargo; todo lo reprimido permanece latente en el inconsciente, pudiendo retornar de manera inesperada en la conciencia y provocar conflicto y malestar.

De ahí que muchas de las actuaciones o formas de comportamiento del ser humano, son conductas de evitación para no tener el conflicto que produce la aparición de sentimientos, deseos y afectos contrarios a nuestra educación, a nuestra moral y ética.

Increíble, pero cierto: Si te llevas demasiado bien con una persona y la relación se tuerce repentinamente hasta acabar en discusión o pelea, puede ser debido a la aparición entre vosotros de deseos amorosos o sexuales intolerables para la moral y la conciencia.

A tener en cuenta: Muchos casos de “mobbing”, lo que esconden es una pasión amorosa o sexual que se desarrolla inconscientemente entre las personas y a su vez se reprime de la conciencia, con manifiesta agresividad, por ser contraria a la moral de las personas “normales”.

Sobre Antonio Fuentes

Después de casi 30 años como experto en la Gestión de RR.HH.

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