×

Mensaje de error

  • Unable to connect with the reCAPTCHA server (www.google.com): 110: Connection timed out
  • Unable to connect with the reCAPTCHA server (www.google.com): 110: Connection timed out
  • Unable to connect with the reCAPTCHA server (www.google.com): 110: Connection timed out

¿Por qué nos cuesta tanto dejarnos llevar?

Añadir nuevo comentario

A medida que se acercan las vacaciones, a algunas personas nos sucede que tenemos una sensación extraña en el estómago.

Por una parte deseamos que lleguen nuestros merecidos días de asueto y por otra mientras nos preparamos para su venida, nos afanamos en permanecer activos.

No sé de dónde surge esta costumbre, pero en ocasiones tengo la sensación de que pretendemos aumentar el grado de merecimiento de nuestro tiempo de descanso. ¿Acaso no lo hemos hecho ya? Personalmente creo que sí, pero ahí queda la costumbre a la que hacemos honor año tras año.

Encuentro mucho más lógico el hecho de que nos cueste ponernos en marcha tras las vacaciones, volver a retomar el ritmo diario estando de nuevo a las órdenes del capitán despertador y dando la bienvenida a las obligaciones.

Pero fuera de toda lógica, lo cual no lo hace menos real, se encuentra nuestra resistencia a dejarnos llevar, a ir ralentizando, bajando el ritmo para sumergirnos en el agradable mar de las cosas que nos placen.

No hace mucho escuché una expresión italiana en una película. Hacía años que no oía esta expresión y me alegré mucho con la idea. Hablo de “il dolce fare niente” o el hecho de disfrutar de no hacer nada. No hablo de tumbarnos inmóviles y permanecer impasibles, sino de ejercer nuestro derecho, y hasta me atrevería a decir obligación, de disfrutar de la vida, con sus pequeños placeres y sus bellos momentos.

Sonreí pronunciando la frase una y otra vez y entonces me di cuenta de esto. Nos encanta la idea,mas nos aterra el hecho de materializarla. ¿Cuántos de vosotros buscáis algo que hacer en vacaciones? ¿Cuántos acabáis sacrificando tiempo de descanso por alguna obligación que os habéis impuesto con la excusa de que ahora tenéis tiempo?

No sé muy bien cómo explicarlo. Vivimos como si tuviésemos que darnos explicaciones a nosotros mismos de cómo gestionamos nuestro tiempo, incluso en vacaciones. Sinceramente, me parece descabellado. Y como estamos rodeados por personas que actúan exactamente igual que nosotros, perpetuamos esta insana costumbre casi sin darnos cuenta.

¿Qué nos costaría dejarnos llevar y disfrutar de verdad? No hablo de dinero, no hablo de trabajo. Me refiero a algo que depende exclusivamente de nosotros, una de las facetas de nuestra vida en que deberíamos ser dueños y señores. Me duele ver la forma en que no nos permitimos tomar aire y ser nosotros mismos, saboteando oportunidades de simplemente ser.

Es curioso como al observar a personas que sí han decidido disfrutar plenamente sentimos una sensación de envidia, de deseo, de “ojalá yo pudiese”. Hasta tal punto llega nuestra osadía que urdimos la más rebuscada de las excusas o mentiras y nos la susurramos bajito al oído. ¡Qué triste! Conformismo en estado puro.

Cuesta luchar contra las costumbres y sobre todo con las de este tipo. Yo tengo el firme propósito de dejarme fluir estas vacaciones. Soy consciente de las muchas tentaciones que se van a presentar ante mi o ya lo han hecho, pero ¡qué demonios! sólo se vive una vez.

Así que está decidido. Y tú, ¿te animas también a practicar este verano “il doce fare niente?

 

Foto:pixabay.com

 

Sobre Amparo Aparisi

Add comment

Ruteando con Sara-El mundo Freelance

Buenas Prácticas Ruteras

Newsletter