Piensa en positivo, actúa en positivo

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Malas noticias, desempleo, crisis económicas, carencias… e incluso guerras. Cada día somos bombardeados por noticias dramáticas que nos hacen tener una imagen pésima del mundo, pero ¿qué pasaría si viésemos todo de manera más positiva?

Efectivamente ocurren desastres y desgracias cada día, y es lamentable, pero ello no debería condicionar en nuestras acciones de cada día, ni la impotencia para hacer del mundo un lugar mejor, ni miedo para ser uno mismo. Este tipo de noticias generan reacciones en muchos ámbitos de la vida; desde miedo por salir a la calle, hasta miedo por iniciar una carrera profesional. Éste es un miedo paralizante que nos “protege” en una rutina de lo que conocemos.

Mientras tengamos este miedo, estaremos envenenando nuestros pensamientos, y ya sabemos que los pensamientos son los que crean la acción, y la acción genera los resultados ¿Qué tipo de resultados quieres tener en tu vida? Si piensas que “la cosa está muy mal” te mantendrás en un empleo precario en modo supervivencia, impidiéndote brillar en otro lugar mucho mejor; Si piensas que hay crisis, no intentarás emprender en algo que te apasiona y en lo que destacas… y así una larga lista de suposiciones que consideramos verdades. Pero no es así. Está comprobado que aquello en lo que te enfocas se expande (¿a qué cuando compras un coche te parece ver a todos con el mismo modelo que el tuyo?), por lo tanto, si vamos a enfocarnos en algo, que sea en lo positivo que nos da la vida. Al fin y al cabo, la calidad de tu vida será determinada por la calidad de tus pensamientos.

El pensamiento positivo, al menos como yo lo entiendo, no es el optimismo exagerado, sino una manera de estar en el mundo, donde todo lo que ocurre es para aprender, por lo tanto nada es bueno ni es malo, sino que la pregunta sería “¿Esto me sirve para algo?” y en caso negativo, desecharlo. Por ejemplo ¿sirve para algo saber que en Kazajistán se ha estrellado un avión? Si no es para ir allí a echar una mano, supongo que no… a parte de para lamentarse y tener miedo a volar. Al igual que las noticias sobre el empleo, o estar en una situación de precariedad laboral; Si no es para potenciar un cambio, la queja no es más que la apología al victimismo, por lo tanto, si algo no te gusta, cámbialo, ya sea marchándote de ahí o por el contrario estar agradecido por “tener algo” mientras haces búsqueda activa a otro lugar.

El pensamiento positivo genera acciones positivas, y generarás resultados positivos. Esto te hace ser responsable de todo lo que obtienes en tu vida, y no como un mero espectador de todo lo que pasa delante de tus ojos, sin capacidad de elegir y reactivo a los cambios. Y todo esto se puede aplicar donde más lo necesites. Por supuesto, no hay que dejarse llevar por el optimismo de “todo es bonito”; sin acción nada se puede hacer realidad en el plano material, ni siquiera si lo anhelas fuertemente. Estamos hablando de tener pensamientos potenciadores, de no limitarse a la quietud por miedo a lo desconocido, o peor aún, a miedos contagiados por otras personas que no tienen nada que ver contigo.

Por ello, y desde mi experiencia, puedo afirmar que desde que tengo pensamientos positivos he podido emprender un negocio que no deja de darme satisfacciones personales y profesionales… Y para ello lo primero que decidí fue apagar la TV, juntarme a personas optimistas y nutrirme solamente de libros y de contenidos verdaderamente útiles.

Estás a un pensamiento de cambiar tu vida ¿A qué esperas para tener la vida que siempre has soñado?

 

Foto:pixabay.com

 

Sobre Luis Alberto Santos

Estrategia para emprendedores con la que convertir una pasión en una profesión.
 

Ubicación:                        Madrid      
            

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