Nunca reveles datos personales en un proceso de selección

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Vemos una oferta de empleo que es justamente lo que estamos buscando y, poder destacar lo suficiente como para llegar a ser finalista, no nos hace ver la cantidad de datos personales que podemos llegar a aportar, muchas veces para no recibir ni siquiera una comunicación posterior declinando nuestra candidatura.

Hace unos días tuve acceso a dos casos distintos de procesos de selección, en los que curiosamente en ambos, la actuación de sus protocolos, no entran dentro de los cánones éticos y profesionales en los que se deben establecer las entrevistas de trabajo para futuros empleados.

Si por poner un ejemplo práctico, tu puesto va a ser de reponedor en un gran almacén ¿por qué debería la empresa preguntarte cuantos hijos tienes o las edades de los mismos en una primera toma de contacto?, incluso tu estado civil, cuando resulta completamente irrelevante para el análisis de tu valía profesional, si te has casado 4 veces, o por el contrario te has quedado para vestir santos.

El candidato de uno de estos procesos realizó una foto con su teléfono móvil donde se aprecia con claridad que el contenido del cuestionario previo para poder acceder al proceso, va mucho más allá de lo que debiera en una primera toma de contacto.

¿A algún candidato se le ocurriría preguntar a la empresa en un primer contacto que te faciliten el nombre y apellidos de los socios, y que talla de ropa interior llevan? Estaremos de acuerdo en que la respuesta es no. No olvidemos que no deja de ser una negociación, y como tal la información es poder, y ellos suelen mantener el anonimato, o dicen lo que estiman oportuno, por lo que nosotros deberíamos hacer lo mismo, en caso contrario, estaremos en clara desventaja.

En este cuestionario inicial, en el que hemos omitido los datos de la empresa y los datos personales que el candidato en cuestión comenzó a rellenar, no solamente se pregunta la fecha nacimiento, sino el estado civil, hijos y edades de los mismos, así como si están a tu cargo, si tienes alguna minusvalía, que tipo de vehículo propio tienes y hasta la talla de calzado. INCREIBLE, pero cierto. Todo ello en una primera toma de contacto.

Si estás leyendo este post, me gustaría hacerte la siguiente pregunta ¿Has introducido alguna vez en un portal de búsqueda de empleo tu DNI o tu fecha de nacimiento?.

Casi con seguridad me atrevería a decir que tu respuesta ha sido afirmativa en ambos casos, y no resulta muy difícil llegar a esta conclusión cuando testeas algunas de las más conocidas plataformas de empleo en Internet, donde si no rellenas absolutamente todos los campos iniciales, resulta imposible poder inscribirte como persona que busca empleo.

¿Quién nos protege de esta intromisión en nuestra intimidad?

Pues nosotros mismos, si, nosotros mismos tendríamos que ser capaces de negarnos a facilitar en ningún portal de empleo, cuestionario, entrevista de trabajo o curriculum ningún dato que vaya más allá de nuestra formación y nuestra experiencia.

Y es que nadie nos dice que nunca, y digo NUNCA, deberíamos decir en un curriculum nuestro DNI, nº de afiliación a la Seguridad Social, domicilio o año de nacimiento. Simplemente porque resulta del todo innecesario, aunque te digan lo contrario, no lo es, a no ser que esos datos vayan a ser utilizados para otros menesteres, por lo que el interés por ellos, es obvio que si resulta relevante.

En España, la ley de Infracciones y Sanciones de orden Social en su art. 16 establece textualmente que será infracción muy grave “Solicitar datos de carácter personal en los procesos de selección o establecer condiciones, mediante la publicidad, difusión o por cualquier otro medio, que constituyan discriminaciones para el acceso al empleo por motivos de sexo, origen, incluido el racial o étnico, edad, estado civil, discapacidad, religión o convicciones, opinión política, orientación sexual, afiliación sindical, condición social y lengua dentro del Estado”.

Las sanciones previstas por la ley para este tipo de actos consisten en multas que van desde los 6.250 hasta 187.515 euros, por lo que estamos protegidos por la ley, pero ¿por qué tener que denunciar cuando nosotros podemos evitarlo?

¿Cómo actuar ante preguntas indiscretas?

No existen preguntas incorrectas sino respuestas erróneas. En tu mano está evitar la posibilidad, no solamente de que se incumpla la ley, sino de que pudieses ser discriminado por tu condición personal o que tus datos circulen libremente.

La mejor recomendación sería no aceptar que nuestros datos sean manejados o cedidos, pero claro, siempre podemos pensar ¿y si no me seleccionan porque me niego a dar mi consentimiento?

Realmente, ¿piensas que una empresa seria que ve en ti el potencial que necesita se molestaría porque estés velando por tu intimidad?, más bien ser celoso de tu intimidad podría ser toda una cualidad a tener en cuenta, sobre todo en determinados puestos donde la discreción es un “must”.

¿Y si todos decidiésemos hacer huelga indefinida de revelación de datos personales?

Tenemos derecho a no desvelar aquello que no queremos, por lo que en cuestionarios iniciales de procesos de selección y en webs es una buena opción evitar datos del tipo:

Religión, Estado civil, Hijos, Enfermedades, Situación financiera, Domicilio, DNI, NAF, Pasaporte, NIE, Tendencias políticas, Profesión de la pareja, o cualquiera que vaya más allá de tu formación y experiencia profesional.

En el caso de que vayas a ser contratado ya los facilitarás, y además será necesario que lo hagas, pero hasta entonces, nadie los necesita para seguir avanzando en un proceso de selección.

En tu mano está la decisión, piénsalo antes, merece la pena.

María C. Melero

Licenciada en Ciencias del Trabajo

Editora del blog: antesalarrhh

Sobre María C. Melero

 
Profesional de RH, con más de 20 años de experiencia dirigiendo personas en diferentes entornos.
 
Soy Licenciada en Ciencias del Trabajo, Diplomada en Relaciones Laborales y Postgrado  en Dirección y Gestión de personas.
 

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