Nuevas tecnologías, "nuebas" ortografías

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No podemos permitirnos no escribir bien y más aún si nos encontramos en búsqueda de empleo. La cosa es seria.

Con el uso de las redes y la mensajería instantánea hemos abreviado tanto algunas palabras que llegamos a olvidar incluso cómo se escriben, y esto no puede ser. La correcta utilización del lenguaje es fundamental para una buena comunicación y para dar una buena impresión de nosotros mismos. Si suspendo en gramática suspendo en marca personal. ¡Los acentos, los signos de interrogación, los puntos y las comas son necesarios! ¡Marcan los ritmos, el sentido de la frase y la entonación!

 

Llevo tiempo dándole vueltas a cómo nos expresamos en las redes sociales. Utilizamos videos, gif y muchas imágenes pero la principal forma de comunicación que utilizamos la realizamos mediante la escritura. Si lo pensamos fríamente. nunca antes de la era Internet habíamos escrito tanto en nuestra vida.

 

Nuestra actividad en las redes se basa principalmente en leer y escribir. Sí, ya lo sé, y en compartir y en darle al like... pero no nos desviemos del tema.

 

Conocemos las reglas ortográficas, la sintaxis y la gramática. Tenemos más entrenamiento en lectura y escritura que cuando estábamos en la época del colegio y sin embargo, escribimos cada vez peor.

 

¿Estamos quizás ante el declive de la ortografía? Sinceramente espero que la respuesta sea un NO.

 

En todo proceso de comunicación tenemos un emisor, un mensaje, un receptor, un código y un canal que van a interactuar en un contexto determinado.

 

El código viene definido por un sistema de señales o signos que se usan para transmitir el mensaje, pero si el mensaje viene defectuoso, cargado de errores gramaticales o faltas ortográficas entonces tenemos un problema ya que no solo afectará a nuestra comunicación, creando malentendidos, sino que afectará también a nuestra imagen, o más bien, a la imagen que damos de a los demás.

 

No quiero decir con todo esto que detrás de cada falta se encuentre una persona inculta. ¡Ni mucho menos! Pero sí es probable que nos hagamos la idea de que la persona que escribe tiene poca educación, es descuidada, poco perfeccionista, va con prisas, es poco seria o pasa de todo.

 

Nuestra forma de comunicarnos cambió de manera inesperada con la llegada de Internet, con las limitaciones de espacio en los envíos por SMS, la instantaneidad del chat, el mail o con la llegada del WhatsApp. Las redes sociales nos conectan unos con otros mediante una comunicación en la que podemos interactuar y expresarnos con los demás casi de forma inmediata.

 

Existe además una tendencia generalizada, dentro del ciberlenguaje o lenguaje 2.0,  en la que prima el hecho de comunicar por comunicar sin importar las reglas ortográficas. Por ahorrar espacio o tiempo utilizamos emoticonos o escribimos abreviaturas en las que nos comemos las vocales reduciendo las palabras a consonantes, olvidando la h o haciendo uso del cada vez más extendido TAL COMO LO DIGO LO ESCRIBO leyendo con normalidad akí, dsd, xo o bss. Se utiliza un lenguaje más expresivo en el que podemos llegar a triplicar por tres los signos de interrogación y de exclamación o utilizar expresiones abreviadas procedentes del inglés como xoxo, lol o ily.

 

Todo esto está más o menos aceptado o permitido dependiendo del contexto en el que se utilice este lenguaje. El problema radica en cuando llevamos el uso del ciberlenguaje de un ámbito público o coloquial a uno más privado o profesional.

 

No sé hasta qué punto estamos siendo conscientes de que esos vicios ortográficos pueden ser fatales, máxime si nos encontramos buscando trabajo. Sé con toda seguridad que seremos fulminados y descartados con la misma inmediatez con la que hemos pulsado la tentadora tecla enter.

 

Está claro que escribimos a velocidades jamás antes imaginadas, que nos dejamos llevar por la pasión del momento y que estamos a golpe de clic de expresar nuestros sentimientos. En ocasiones somos tan rápidos en nuestras respuestas que no podemos volver atrás para eliminar, deshacer o corregir nuestro comentario quedando este en estado enviado y nosotros en suspense.

 

Las reglas del lenguaje no las puedo obviar u olvidar así a la ligera; hay errores que se convierten en delitos o crímenes ortográficos y es cuando no valen excusas. No siempre puedo justificar mis faltas a las prisas, al teclado del móvil o a la limitación de los 140 caracteres. No si se duda de que lo que se escribe con v puede que se escriba con b.  El problema empieza cuando olvido lo que antes sabía y ahora no sé ya ni cómo se debe utilizar.

 

Hay que revisar, releer y comprobar que lo que quiero decir está bien expresado y bien escrito.

 

Cuando estamos buscando trabajo somos evaluados sin darnos cuenta por infinidad de ojos y situaciones. Las redes sociales se han convertido en una fuente de información valiosísima para las empresas.

 

Un consejo básico para cualquier aspirante es no tener faltas de ortografía en el currículum, en la carta de presentación o en cualquier comunicación dirigida a la empresa. Desde hace un tiempo a esta parte añado NI en redes sociales NI medios sociales profesionales.

 

Cuidemos la imagen que damos a los demás. Nuestro lenguaje es poderoso y nuestra lengua es nuestra identidad. Mimemos la redacción y pongamos atención a la ortografía.

 

Si desempolvamos por un momento la imagen de nuestra vieja máquina de escribir, es muy probable que nos inunde un sentimiento de añoranza y melancolía fruto del romanticismo asociado a este antiguo instrumento. Lo cierto es que no podemos negar que tanto por su diseño como por la funcionalidad estos dispositivos mecánicos despiertan en nosotros una atracción especial. La historia cambiaría si nos viéramos de nuevo frente a esta antigua máquina.  Es muy probable que la ensoñación que antes nos envolvía nos recuerde de pronto lo TEDIOSO que era escribir un texto tecla a tecla sin cometer un error, sin olvidar los espacios y manteniendo siempre fresco el rodillo de la tinta.

 

¡Un error lingüístico o el olvido de un acento nos obligaba a repetir todo el texto comenzando de nuevo!

 

Ni tanto ni tan poco. Ahora no tenemos delante esa vieja máquina. Ahora tenemos un teclado y una tecla enter que lanza el mensaje de forma instantánea y virtual en infinidad de medios y cantidad de espacios en los que comunicarnos.

 

Hay que prestar atención a lo que se escribe y a cómo se escribe, mostrar lo mejor de nosotros mismos siendo respetuosos con los demás y haciendo un uso correcto del lenguaje.

 

Así que sintiéndolo mucho... que sepáis que ¡LAS MAYÚSCULAS SE ACENTÚAN! ¡Ea! ¡Lo he dicho!

 

Aunque por otra parte... Nadie es perfecto.

 

Como muestra un botón:

 

La noticia saltó a los medios hace poco más de una semana al conocerse que el 60% de los aspirantes a bombero en Burgos no había pasado la primera prueba de la oposición siendo eliminados por sus faltas de ortografía.  ¿Se debe saber ortografía para ser bombero? La polémica está servida. Citando a Manuel Acero, columnista de opinión de la Cadena Ser, “La cultura no apaga un fuego, pero dice mucho de la capacidad de esfuerzo de una persona”.

 

http://cadenaser.com/emisora/2017/02/06/radio_palencia/1486370459_856938.html

http://www.elmundo.es/sociedad/2017/01/31/589082c4268e3ec8798b4592.html

 

Foto:pixabay.com

Sobre Marta Chica

Licenciada en Psicología y de profesión Orientadora laboral.

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