Matar a la gallina de los huevos de oro

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¡Hola ruter@s! Seguro que habéis escuchado e incluso usado más de una vez la expresión que lleva por título el presente post, “matar a la gallina de los huevos de oro”.

Pues durante este reciente verano de 2017, el Ministerio de Empleo lo ha llevado a la práctica, al asestar un tremendo golpe a las Cooperativas de Trabajo Asociados y más concretamente, a las llamadas Cooperativas de facturación, que son aquellas permiten emitir facturas a quienes ejercen una actividad profesional esporádica y que no generan suficientes ingresos para afiliarse como autónomos/as a la Seguridad Social.

De hecho, el golpe ha consistido en retirarle la calificación de Cooperativa, tras una investigación previa, a una de las más conocidas en España, Factoo.

El Ministerio de Empleo, ha informado que tras la inspección realizada, afloraron numerosas conductas infractoras, concluyendo que dicha Cooperativa, no realiza actividad cooperativizada alguna.

La mencionada postura, la tomaron basándose en un informe emitido por la Unidad Especializada en el Área de Seguridad Social de la Inspección de Trabajo de Valencia, que llevaba varios meses investigando la actividad de la empresa Factoo.

Teniendo en cuenta que las actas de la inspección tienen presunción de veracidad es muy poco probable que un juez las revoque

Por tanto, ya no puede seguir operando como cooperativa, aunque desde Factoo manifiestan que han emprendido «las pertinentes acciones» para defenderse y que, por tanto, continúan su actividad «con normalidad», negando como es obvio, las acusaciones de realizar actividades irregulares o fraudulentas y de “prostituir las reglas del juego”, como desde ATA y UPTA aseveran.

La batalla legal pues, está servida y mucho me temo, que esto es solo el principio de una campaña que tiene todos los visos de perseguir la eliminación de todas estas Cooperativas de facturación, de hecho, la Tesorería General de la Seguridad Social ya ha comenzado a enviar actas de liquidación provisional a los asociados de Factoo, exigiéndoles el abono de todas las cuotas de autónomos que deberían haber pagado, así como sus correspondientes intereses de demora.

Recordemos, que el funcionamiento de este tipo de Cooperativas, consistía en que el trabajador se registra como socio de la cooperativa y paga una cuota fija (puede ser anual, mensual…). A partir de ese momento, cada vez que realice una actividad para un cliente suyo, se le registrará como empleado de la cooperativa siendo esta la que envíe la factura final. Al profesional se le abonará el dinero tras descontarle la cotización social (las altas se realizan en el Régimen General de la Seguridad Social y no en el Especial), el IRPF, el IVA y un porcentaje por la gestión (entre un 5% ó 6%).

El Ministerio de Empleo, ha considerado que esta actividad es un fraude y que los “socios trabajadores” son realmente profesionales por cuenta propia y que, por tanto, deberían emitir sus propias facturas y cumplir con las obligaciones fiscales y con el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Sostienen que, dándose de alta en este tipo de plataformas, lo que están haciendo es esquivar sus obligaciones con Hacienda.

En definitiva, se ha acordado disolverlas como cooperativas y exigirles a sus socios trabajadores, al entender que estos últimos deberían haber cotizado como autónomos, el pago de las cuotas atrasadas con sus correspondientes intereses de demora.

¿En qué posición quedan ahora los asociados?

De entrada han creado una plataforma de afectados (https://afectadosporlascooperativas.wordpress.com/) donde compartir sus experiencias y barajar la posibilidad de recurrir la sanción conjuntamente.

Si finalmente, se determina que la Cooperativa no tiene finalidad cooperativista en los términos que marca la Ley, los particulares o profesionales que la utilicen podrían ser sancionados por no estar dados de alta como autónomos. Es decir, además de pagar las cuotas de autónomos atrasadas con sus correspondientes intereses de demora durante el tiempo que se estuvo utilizando la Cooperativa de facturación, habría que sumarle el pago de la  sanción que se fijase al efecto. 

En el fondo de la cuestión, sigue estando el hecho de si son legales o no estas Cooperativas

Lo cierto es que están en el límite de la legalidad, ya que en este tipo de Cooperativas no hay, como finalidad, buscar el cooperativismo, sino sólo ahorrarse la cuota mensual de autónomos.

El problema de las Cooperativas de facturación es que para cumplir la Ley de Cooperativas, debe de haber un fin asociativo. Tienen que poner en común medios, conocimientos o algún aspecto para mejorar profesionalmente, por eso el Estado lo ve como algo positivo y concede privilegios al modelo de las Cooperativas.

Conviene recordar que la Ley 27/1999 de 16 de Julio, de Cooperativas (https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1999-15681), establece que el objeto en las cooperativas de trabajo asociado es “proporcionar a sus socios puestos de trabajo mediante su esfuerzo personal a través de la organización común de la producción de bienes o servicios para terceros”.

Algunas de estas Cooperativas de facturación, ya han cerrado sus respectivas webs, otras, por su parte, han enviado a sus socios circulares señalando que todo está en orden y, otras, como la andaluza Inpulse, admiten que hay una orden procedente directamente del Ministerio de Empleo a las diferentes sedes territoriales para la inspección y cierre de entidades que, como la de ellos, trabajan para facilitar el emprendimiento de profesionales 'freelance".

Llegados a este punto, hay que dejar claro que, desde el mismo Ministerio de Empleo se señala, que el Ejecutivo va caso por caso y que no se puede generalizar. De hecho, cada expediente es distinto y tiene sus propias peculiaridades. En el caso de Factoo, por ejemplo, existían profesionales que facturaban hasta 60.000 euros al año en esta plataforma.

Asimismo, desde la patronal de autónomos ATA, se pretende tranquilizar a aquellas personas que han utilizado estas plataformas o cooperativas de facturación, para trabajos esporádicos, con facturaciones por debajo del salario mínimo, y admiten que el gran reto de la Ley de Autónomos que tramita el Congreso es "decidir la habitualidad y cuánto tienen que cotizar aquellos autónomos cuyos ingresos estén en el entorno del salario mínimo o que no lleguen".

¿Existen realmente alternativas legales para facturar sin ser autónomo?

El Tribunal Supremo estableció, en Sentencia que crea Jurisprudencia, que no era obligatorio darse de alta como autónomo, si los ingresos no alcanzaban el salario mínimo.

Además hay que hacer hincapié en el término “habitualidad”, utilizado por la Ley. Cuando se realizan trabajos esporádicos no es necesario darse de alta como autónomo, solo cuando se trata de una actividad habitual.

Por tanto, ¿podemos facturar sin darnos de alta como autónomos? Sí, pero siempre y cuando nos demos de alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores y no facturaremos más de 9.906,40 € al año, que es el salario mínimo interprofesional (SMI) de 2017 (varía cada año y es lo que se toma como referencia). Es importante que este no sea el medio principal de vida del trabajador y que sólo lo utilice puntualmente.

Es necesario tener presente, que a la hora de realizar trabajos por cuenta propia, es importante garantizar la facturación y cumplir con la legalidad, ya que de lo contrario, podremos acabar teniendo problemas con Hacienda o la Seguridad Social y pagando más de lo que cobramos en un primer momento.

Sobre Manuel Calle Mena

Abogado de profesión especializado en Administración de empresas y de personal, Orientador laboral, Técnico de inserción laboral y Formador, soy una persona que disfruta con lo que hace y que cada día se preocupa por aprender y poder dar un poco más. 

 

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