Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer. ¿De veras?

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“A nada en la vida se le debe temer. Solo se le debe comprender”. Marie Curie.

Para ir cerrando el ciclo de autoconocimiento, que iniciamos junt@s, con la orientación y la autoconfianza como temas de inicio, vamos a tratar de saber la influencia del miedo en nosotros mismos, en la forma en que interpretamos, decidimos y reorientamos nuestras vidas.

Afirman los psicólogos especialistas en percepción, que muchas de nuestras ideas y pensamientos son un reflejo interpretado de la realidad del entorno que nos rodea. Toda la información de la que disponemos nos llega a través de estímulos externos. Esta información es filtrada a continuación por nuestros sentidos y posteriormente es procesada y modificada por nuestro cerebro, para ser comprendida y almacenada mediante ideas, símbolos y lenguaje. Pero no siempre las conclusiones finales de esa percepción son correctas o buenas para nuestra vida.

Un ejemplo claro y muy conocido por tod@s de lo anterior son las conocidas como “ilusiones ópticas”, que son muy conocidas por la distorsión que suponen a nivel de los sentidos. Pero también existe la influencia de la ilusión distorsionadora en nuestra capacidad de decisión, en nuestro manejo cognitivo. Son las conocidas como “ilusiones cognitivas”. ¿Qué pasa si nuestra percepción cognitiva nos engaña en una situación de desempleo, de tener que decidir un rumbo de vida y profesional?

La mejor manera de reactivarnos y renovar es desviar nuestra atención y percepción hacia algo totalmente nuevo y desconocido. Y, ¿por qué no? Atreviéndose al cambio y a lo nuevo, sin tapujos, sin barreras impuestas por ilusiones cognitivas. Muchas personas, ante las situaciones de desempleo, de búsqueda de nuevos vertientes profesionales, de implicación en nuevos proyectos de empresa…adoptan una actitud derrotista, pero otras muchas adoptan una actitud ilusionante y valiente. Esa actitud que te ayuda a reinventarte.

Debbie Ford (2010: 65) lo comenta muy acertadamente en su obra “El secreto de la sombra”:

“Nuestro miedo al cambio, nuestro miedo a entrar en nuevas realidades, es tan profundo que nos aferramos desesperadamente al mundo que conocemos. A menudo confundimos familiaridad con seguridad. El consuelo que percibimos que obtenemos de lo que es familiar nos mantiene viviendo en la ilusión de nuestra historia. Pero la pregunta sobre la que deberíamos reflexionar es: ¿realmente estamos a salvo dentro de nuestras historias? En lugar de arriesgarnos a cambiar, nos aferramos a nuestra querida vida y nos resistimos a la incertidumbre de lo desconocido”.

Tuve ocasión de disfrutar de una estancia en Alemania y allí pude acercarme y leer a ciertos pensadores que influyeron en un cambio de enfoque que trasladé a mi forma de entender la vida. Así, por ejemplo, el autor alemán Bourdieu (1990) en su obra “Die biographische Illusion”, afirmaba que las personas que refuerzan su confianza y sus ganas de seguir luchando, son las personas que alcanzan sus “ilusiones biográficas”.  Una idea que reforzaba también el escritor y pensador alemán Dieter Thomä (2002), al indicar en un discurso que a pesar de las circunstancias que puedan rodearnos, las personas con una marcada perspectiva individual, firme y estímulo, consiguen ignorar las premisas estructurales del entorno social y buscan sus ideales sin dejar de luchar.

Si verdaderamente quieres cambiar tu situación, por favor, no sigas al pie de la letra el mensaje de trasfondo que está en esta frase de nuestra cultura: “Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Si sigues haciendo lo que hacías hasta ahora y no ha cambiado en nada tu situación, piensa en hacer las cosas de otra manera. Sea cual sea tu aspiración en la vida, puedes llegar a conseguir mucho más de lo que tu ilusión cognitiva te permite creer. No dejes que el miedo te deje ver fantasmas. Alimenta tu ilusión, tu cambio de visión. No siempre la cultura asentada en nuestra educación tradicional te va a servir de guía.

Hay un autor indio, Jiddu Krishnamurti, que a través de un compendio de ideales, que recoge en su obra “La verdadera transformación” (1973: 192-193) explica claramente la idea que quiero que asientes en tu bagaje:

“Los retos tienen que ser siempre nuevos, o no son retos (…). La máquina, la computadora están ancladas. Esa es la diferencia básica entre el hombre y la máquina”.

Rompe la regla y descubre el valor de lo bueno por conocer!

Foto: Steven de Polo

 

Sobre Sandra Fernandez Prado

 

Apasionada por aprender a lo largo de la vida: tomo nota de cada vivencia, agradezco cada oportunidad, disfruto cada proyecto, regalo mi implicación y me emociono con los detalles.

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