La información sobre el mercado laboral: clave para las decisiones sobre competencias

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CEDEFOP, en colaboración con ETF y la ILO han lanzado una serie de publicaciones de interés para los analistas del mercado laboral, las cualificaciones y las políticas activas de empleo.

Merece especial interés la titulada “Using labor market information, A Guide to anticipating and matching skills”, que en su primer volumen utiliza como punto de partida las preguntas que todos los días personas, empresas e instituciones se hacen respecto del mercado laboral.

Algunas son ciertamente importantes: ¿Qué debería estudiar mi hijo? ¿Hay trabajadores cualificados en la región donde mi empresa quiere iniciar sus actividades? ¿Se necesita una población cualificada para atraer inversiones extranjeras? ¿Es necesario revisar los contenidos de los programas formativos? ¿Se necesitan incentivos para atraer estudiantes a un determinado campo concreto?

Las evidencias sugieren que la población decide sobre estas cuestiones a partir de la información que se encuentra disponible en cada momento del tiempo, si bien es cierto que, inevitablemente, lo hacen en una situación de información imperfecta. Muchas de las decisiones afectan el largo plazo, y si bien es cierto que nunca se sabe lo que puede ocurrir con el paso del tiempo, es muy importante usar bien la información disponible en el presente para anticipar las competencias que se necesitarán en el futuro.

El estudio citado señala que anticipar las tendencias de oferta y demanda de competencias en el mercado laboral no es una tarea fácil.

El desajuste entre la oferta y demanda de competencias provoca consecuencias negativas para la población y las empresas, la economía y sociedad, a nivel general. Por ejemplo, sobre los salarios y la satisfacción con el puesto de trabajo creando dificultades para reclutar empleados, y bajos niveles de productividad en las empresas. A su vez disminuye también la competitividad de la economía y los beneficios de las inversiones en educación y desarrollo de competencias, y supone costes adicionales en forma de prestaciones por el desempleo. Otras causas del desajuste de competencias incluyen la discriminación en el mercado laboral, prácticas de recursos humanos pobres por parte de las empresas o mecanismos insuficientes de ajuste salarial, límites a la movilidad de los trabajadores o falta de información sobre oportunidades de empleo. Los principales conductores de cambios en la oferta de competencias son la demografía, tecnología, las tendencias económicas globales y las migraciones.

El uso de la información sobre el mercado laboral, y de sistemas de alerta temprana, puede reducir el desajuste de cualificaciones. Este proceso debe estar coordinado a nivel institucional para que funcione correctamente. La participación de los stakeholders es fundamental. Los inputs más importantes para la identificación y anticipación de competencias vienen de los ministerios (trabajo, economía, educación, hacienda) de las oficinas estadísticas, los servicios públicos de empleo, los agentes sociales (asociaciones de empresarios y sindicatos), instituciones educativas y de investigación.  Algunos países combinan la provisión de información a los actores individuales con el desarrollo de sistemas de diálogo social. Generalmente, estos se organizan, a nivel nacional, bajo la forma de de agencias de desarrollo de recursos humanos, consejos de cualificaciones e instituciones similares; en cambio, a nivel sectorial, se utilizan plataformas cooperativas para el diálogo social.

En el estudio se recomienda que este proceso siga una serie de fases a fin de garantizar sus resultados.

En la primera fase, se realiza la formulación de los objetivos del análisis, lo que incluye aspectos relacionados con el empleo, educación, economía o industria. Los objetivos sirven para determinar a qué nivel se tiene que realizar el análisis (nacional, regional, sectorial) lo que incide en la selección posterior de información, métodos y canales para la difusión y uso de los resultados.  

El análisis de la oferta, demanda y desajuste de competencias puede utilizar distintas fuentes de información, como las encuestas del mercado laboral, estadísticas empresariales, datos de los servicios públicos de empleo o censos de población, entre otros; también se citan las fuentes de información específicas sobre competencias como encuestas ad hoc, estudios sectoriales o información cualitativa sobre necesidades de competencias y datos secundarios como proyecciones de oferta y demanda de trabajo, o bases de datos internacionales de mercado laboral e indicadores educativos.

En la segunda, se debe realizar una auditoría de la información para decidir qué datos son los que están disponibles para el seguimiento y la anticipación de oferta y demanda de competencias en el país, o cuáles son los que se pueden conseguir. El uso de información sobre el mercado laboral requiere una infraestructura para la recopilación, análisis y difusión de la misma, así como analistas experimentados y formados capaces de trabajar con ella.

En la tercera, la sostenibilidad de los resultados es un asunto crítico, que incluye construcción de capacidad como parte fundamental del proceso, incluyendo la mejora de la infraestructura estadística, la formación de analistas y demás equipo de las instituciones relevantes y la construcción de confianza de los usuarios de la información por medio de regulaciones de protección de datos.

En la cuarta, se realiza el análisis, propiamente dicho, lo que incluye formulación de las cuestiones a investigar y elección del método, análisis de los datos e interpretación, seguidos de la validación de los resultados. Supone fijar el modelo de indicadores disponibles y el alcance del análisis. Se observa que no es fácil medir las características de las competencias. En algunos análisis (los que se basan encuestas a trabajadores o empresarios y graduados) se usan preguntas directas sobre competencias. Otros utilizan variables proxy para medir la oferta y demanda de competencias, muy a menudo incluyen cualificaciones, ocupaciones y tareas.  

Varios indicadores son posibles para el análisis de la oferta y demanda de competencias y el desajuste de las mismas. Por ejemplo, los que facilitan la comprensión del contexto del ajuste oferta y demanda son, entre otros, la población y su estructura, el empleo total por sectores o las tasas de empleo. Los indicadores básicos de competencias son la población por nivel de estudios, el empleo en los distintos sectores por ocupaciones o los niveles de desempleo por educación. Los indicadores que ayudan a comprender la estructura son las vacantes, la no cobertura de empleos comunicada por los empleadores, los trabajadores o graduados. Si los datos cuantitativos no están disponibles, se puede utilizar información similar por medio de procedimientos cualitativos, lo que puede ayudar a interpretar los resultados del análisis cuantitativo.

La última fase del proceso es la difusión y uso de los resultados del análisis, proporcionando a los agentes del mercado laboral información para la correcta adopción de decisiones, desde los políticos que toman decisiones sobre programas y actuaciones, a las elecciones educativas y de carrera profesional que realizan las personas, pasando por las decisiones de recursos humanos de las empresas.

Se insiste en que para ser utilizada, la información sobre el mercado laboral tiene que ser comprensible y relevante para los usuarios finales. El papel del sector público en la provisión de esta información es relevante, al igual que su uso en la elaboración de políticas. El estímulo principal para reducir este desajuste de competencias viene del sistema educativo, de las estrategias empresariales de recursos humanos y las políticas de empleo a nivel nacional. La información sobre oferta, demanda y desajuste de competencias se tiene que transformar en acciones apropiadas en las políticas públicas. Los problemas identificados deben ser analizados de forma crítica como parte de las opciones de formulación política a desarrollar y la implementación de las medidas más adecuadas. Además de la educación, competencias y políticas de empleo, el ajuste en el mercado laboral puede ser apoyado por los planes nacionales de desarrollo, las políticas industriales y de migración.

Las páginas web en internet son los instrumentos más comunes en la comunicación con el público general. Se utilizan para proporcionar información sobre la situación del mercado laboral de manera amigable para gente sin un conocimiento específico del análisis del mercado laboral. La provisión de información por medio del canal online se debe acompañar de una provisión segmentada dirigida hacia los servicios públicos de empleo, los orientadores profesionales o educativos, que usan la información sobre el mercado laboral cara a cara con sus clientes.

El estudio señala finalmente que mientras que la provisión de información a expertos, individuos y responsables de políticas se ha desarrollado ampliamente en numerosos países, la provisión de información relevante a empresas para la gestión de recursos humanos, el reclutamiento y la contratación y la formación en el puesto de trabajo, continúa siendo un reto.  A menudo, la información disponible no se detalla lo suficiente para ser utilizada por los empresarios. Esta información es especialmente importante para empresas que se plantean acceder a un mercado del que no tienen experiencia. Igualmente, la provisión de información independiente puede aumentar la disposición de los empresarios a invertir en unos países porque reduce los riesgos y permite evaluar mejor las oportunidades.

 

Foto:pixabay.com

Sobre Elías Amor Bravo

Presidente de AFEMCUAL, Asociación Española para el Fomento de las Políticas Activas de Empleo y las Cualificaciones. Especialista en cualificaciones y políticas activas de empleo. Director general de FP (1998-2005) y director de la Fundación FSVE (2005-2013).

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