Haz que suceda

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Cuando hablo con la mayoría de gente que conozco a cerca de metas en su vida y de cosas que les gustaría alcanzar, muchas veces se muestran insatisfechos, tardan apenas unos pocos segundos en definir claramente dónde les gustaría estar y apenas tardan otros pocos bajo un clima de confianza en hablar de fracasos y cosas que no han logrado, y en algunos se definen como personas no competentes para la meta que quieren lograr.

 

Muchas veces tengo la sensación de que nos movemos de una manera muy rápida en una carrera hacia adelante que parece no tener fin y muy pocas veces hacemos un alto en el camino para reflexionar acerca de cómo va nuestra vida y qué logros estamos alcanzando.

Tenemos por costumbre disponer de nuestra agudeza visual afinada hacia el error y el fallo, como si de una máquina de corregir exámenes se tratara, focalizando nuestra atención sobre aquello que hacemos mal y lo que es peor, sobre aquello que nosotros interpretamos que hacen mal los demás

Cuando hago un alto en el camino con todas esas personas, siempre llegamos a la misma conclusión, acertamos más del 90% en las cosas que hacemos, es decir , nueve de cada diez cosas que hacemos las logramos terminar con éxito, lo que sucede es que desde que somos pequeños no han reforzado esa parte en la escuela, en nuestros grupos de iguales… Es imprescindible ser objetivos y reconocernos a nosotros mismos en nuestra labor diaria de actividades que realizamos desempeñando diferentes roles, como amigos, padres, cocineros, trabajadores, conductores… Y es que a lo largo del día realizamos muchas tareas.

¿ A dónde te gustaría llegar? ¿ qué sucedería en tu vida si ese cambio tuviera lugar? ¿ con qué herramientas cuentas para llegar a ese punto? ¿ cuáles son tus obstáculos?

El primer paso es dar un primer paso y ponerte manos a la acción. Piensa que puedes, que el tiempo es finito y que lo que no hagas hoy mañana te costará más esfuerzo.

1.- Observa todos tus puntos fuertes, todas las metas que has logrado, en todas las esferas de tu vida, anotalas en un papel, eso va a ser muy importante para que las tengas presentes y veas como eres capaz de conseguir y lograr muchas cosas.

2.- ¿Qué te impide alcanzar esta meta? TÚ! el mayor obstáculo cuando hay alguna resistencia a algún cambio que además queremos reside en nosotros mismos, en forma de cumplir las expectativas de los demás atendiendo a criterios de deseabilidad social y de infinitos “ yo no valgo”, “ yo no puedo”, “ qué dirán los demás si hago esto”. Aquí lo que importa es tu opinión, valórate.

3.- Sé asertivo, es muy importante que introduzcas esta competencia en tu vida diaria, afirma todo aquello que opinas cuando realmente te importa y hazselo saber a los demás, por ejemplo: “ vengo observando que de un tiempo a esta parte cuando quedamos soy yo el que lo propone para vernos y me da la sensación de que quizás tengas otras prioridades o no tengas ganas”. Ser asertivo no solamente es destacar aquello que nos molesta, es mostrar a los demás nuestro punto de vista, también para reforzar a nuestro entorno de manera positiva “ me gusta hablar contigo porque siempre me ayudas a encontrar una solución cuando tengo un problema y lo que es más importante estás dispuesta a escucharme”

4.- Para muchas metas suele ser de gran utilidad que identifiques al menos dos personas que te puedan ayudar a conseguir tu objetivo, ¿cómo? Puedes hacerles partícipes de lo que quieres conseguir y asignarles un papel donde te puedan motivar y escucharte, dos personas que sean positivas en sus planteamientos de futuro, tengan un nivel alto de escucha activa y sean de confianza para ti.

5.- Establece un pequeño plan de acción, que para que sea óptimo debe de ser flexible, pero con compromisos claros y ejecutables.

6.- Identifica submetas dentro de ese gran objetivo. Imagina que quieres lograr una relación estable y duradera con dos posibles socios en Italia para hacer un proyecto juntos. Ir de viaje a visitarlos, si esa acción fuera parte del proceso, una vez hecho ese viaje, sería una submeta conseguida, mantener una buena comunicación con ellos y empezar a compartir objetivos de trabajo, informes, conseguir una visita de ellos a tu ciudad, todo eso serían submetas que sin duda te acercarán a tu objetivo final, tener una relación estable y duradera con esos antes posibles y ahora socios en Italia. Ver que vas consiguiendo cada meta te va a ayudar mucho incrementando tu motivación y tu autoestima.

7.- Estamos hablando de tu meta, de tu objetivo, de aquello que quieres en tu vida. ¿y si nos olvidamos por un momento de los demás para centrarnos en nosotros mismos? Es tu meta, es tuya, no tiene que ser la meta de los demás y mucho menos que sea una meta para tratar de satisfacer las expectativas que tu piensas que los demás tienen en ti.

8.- Es muy posible que haya días malos o momentos donde no seas tan optimista o algo salga mal. Cuando eso pase, observa el papel que rellenamos al principio, ¿ recuerdas? sí, ese, el de logros que has conseguido.

9.- Vales más de lo que piensas, Repitete a ti mismo varias veces al día “ puedo conseguir una relación estable y duradera con mis futuros socios italianos”

10.- Visualizate a ti mismo en el futuro con la meta conseguida y observa cómo te sientes.

¡¡Haz que suceda y a por otra meta!! Depende de tí.

Sobre Fernando Álvarez

 

Psicólogo colegiado y Máster en Prevención de riesgos laborales en las especialidades de Ergonomía y Psicosociología aplicada, Higiene Industrial y Seguridad en el trabajo.

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