Fin del Desempleo

Añadir nuevo comentario

“No tenía tiempo para mis hijos ni para mi pareja ni para mí”

Ahora vivo en un territorio donde solo trabajamos cuatro horas por día.

Me queda tiempo para estar con mi familia, para estudiar, leer, para lo que quiera. Por la mañana trabajo yo, por la tarde trabaja mi mujer, o viceversa. Solo cuatro horas al día cada uno.

No necesito que mis ancianos padres cuiden de mis hijos. Ellos nos conocen, por fin, tenemos tiempo de estar y jugar con ellos.

El Gobierno nos asegura trabajo y vivienda, lo mínimo para vivir, tal como promete la Constitución.

Los solteros trabajan uno o dos turnos, como quieran, pero en distintas empresas.

Ya no existen las miserables ayudas de 430 euros, todos nos ganamos nuestro sustento. Se acabó la depresión emocional.

!Somos valiosos siempre!

Sobre Isabel Mata Vicente

Diplomada en Comercio en la Escuela Oficial de Gerona.

Titulada en la Escuela Oficial de Idiomas de Gerona y en el Goethe Institut de Prien am Chiemsee – München (Gramática alemana).

Lectora editorial y correctora/maquetadora profesional en Calamo & Cran.

Add comment