El valor del empleo con apoyo

Añadir nuevo comentario

Hace unas semanas pude estar en un encuentro de preparadores nacionales que organizó la AESE (Asociación Española de Empleo con Apoyo). En él, se escucharon muchas voces que reclamaban más apoyo por parte de las instituciones y el estado para darle el lugar que le corresponde en la empresa al preparador laboral. ¿Y qué es un preparador laboral? Pues hay muchas personas que ni siquiera saben qué es ni que existe esa profesión. En internet podrás encontrar distintas definiciones. Unas más o menos acertadas. 

Bajo mi visión y experiencia, un preparador laboral es el profesional que sirve de vínculo e intermediación entre la empresa y la persona con discapacidad intelectual ó del desarrollo. Para ser preparador laboral hay que tener un profundo conocimiento de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, tener empatía, paciencia y gran capacidad de comunicación.

Durante mi larga trayectoria profesional me he tropezado con muchos empresarios que cuando le ofreces la posibilidad que en su empresa puedan contratar a una persona con discapacidad, rápidamente te dicen que sí, que ellos no se oponen aunque siempre hay un pero…Pero yo no quiero que me de problemas…Pero si no puede seguir el ritmo de trabajo que aquí se marca, no puede estar…Pero una empresa no es una ONG, tienen que producir, sin no me sirve…Pero…Pero…

Son los miedos. Los miedos a tener una persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y que no rinda lo suficiente como para mantenerlo en plantilla. Aunque en principio pueda dar buena imagen tenerlo, siempre está el miedo a cómo se adaptará, si será o no un problema, etc. Y es entendible si nunca has tratado con personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. También es cierto que no todas las personas tienen la paciencia ni la delicadeza para tratarlos sean jefes, compañeros y/ó clientes. Hay de todo. Hay gente que te dice “es que no sé cómo decirle las cosas” “Es que no tengo tiempo de pararme a explicarle lo que tiene que hacer” “Es que a lo mejor si le digo que está mal, no sé cómo puede reaccionar”…De todo…Hasta hay gente que lo trata como niños ó con lástima…Y ni son niños pues son adultos y sólo reclaman su inclusión sociolaboral ni la lástima les va ayudar en nada.

Para eso estamos los preparadores laborales, para hacer ver a la empresa que las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo pueden trabajar en una empresa ordinaria si recibe los apoyos necesarios para que aprenda las tareas ó funciones de su puesto de trabajo.

Hay que entender que no todos tienen el mismo ritmo ni aprenden igual ni se adaptan al puesto con la celeridad que una persona normal pudiera hacerlo. Si ya a una persona sin discapacidad le cuesta adaptarse a su puesto pero hace todo lo posible para minimizarlo en el tiempo. A ellos hay que darle más tiempo. Hay que explicarle las tareas más veces. Hay que secuenciarles las tareas hasta que consigan hacerla con total autonomía y sin ayuda. Pero sé que con paciencia se consigue.

Y desde luego, ellos que saben lo difícil que es que una empresa confíen en su valía, van a esforzarse el doble que cualquier otra persona. Aunque como todos, tienen que ser un trabajo que les guste, donde se sientan cómodos y realizados. Para ello los preparadores laborales tenemos que conocer a la persona, valorar y analizar lo que les gusta, sus necesidades y sus capacidades para poder mostrarle el mejor camino profesional.

Por eso, si las empresas supieran el valor tan importante del empleo con apoyo no se opondrían y tendrían tanto reparo a la hora de contratar a una persona con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Quizás los gobiernos deberían apostar más económicamente por esta modalidad como parte de la inclusión sociolaboral y así quizás sería más fácil para las empresas apostar por las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Mientras tanto yo seguiré mi lucha particular para que ellos puedan seguir demostrado lo validos que son y las empresas vayan valorando el empleo con apoyo.

Sobre Águeda Santos Jiménez

Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación (Pedagogía). Con una dilatada experiencia como orientadora, inserción, intermediación, empleo y formación sociolaboral. Experta en colectivos de exclusión social. Máster en Coaching y resolución de conflictos.

¿Quieres hacer un curso con Águeda Santos Jiménez ? apúntate aquí

Add comment