El talento no se retiene

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Me llama poderosamente la atención que el mundo de los RRHH utilice el término “retener” para conseguir que las personas, que ellos consideran de mayor valor, se queden en la empresa.

¿Qué significa retener?

Según la Real Academia de la Lengua Española, retener tiene los siguientes significados:

1. tr. Impedir que algo salga, se mueva, se elimine o desaparezca.

2. tr. Conservar en la memoria algo.

3. tr. Conservar el empleo que se tenía cuando se pasa a otro.

4. tr. Interrumpir o dificultar el curso normal de algo.

5. tr. Suspender el uso de un rescripto que procede de la autoridad eclesiástica.

6. tr. Suspender en todo o en parte el pago del sueldo, salario u otro haber que alguien ha devengado, hasta que satisfaga lo que debe, por disposición judicial, gubernativa o administrativa.

7. tr. Descontar de un pago el importe de una deuda tributaria.

8. tr. Imponer prisión preventiva, arrestar.

9. tr. Reprimir o contener un sentimiento, deseo, pasión, etc. U. t. c. prnl.

Si lees con atención, verás que todas las definiciones tienen connotaciones negativas: imprimir, dificultar, imponer, reprimir …

¡Caray! Da la sensación de que la empresa es una cárcel en donde debes cumplir condena. Y en este sentido, retener el talento sería tener a empleados en contra de su libertad ¿no crees?

El talento es libre

No, rutero, el talento no se retiene. El talento es como una mariposa que vuela libre y se va posando en las flores más bonitas (empresas) para conseguir el mejor alimento (desarrollo profesional y sueldo). Echa a volar cuando no está a gusto en esa flor (no hay buen clima laboral y no se siente valorada)

Si vas detrás de ella con un caza mariposas (headhunter o caza talentos) y consigues meterla en una urna, poco a poco la mariposa perderá belleza e ilusión (motivación)

En estas circunstancias, aprovechará para escaparse de allí cuando menos te lo esperes.

Retener es una palabra que denota desesperación

Muchos se creen que el talento se quedará sí o sí en la empresa contratando a un GeFe (gerente de la felicidad) que pinte las paredes de la oficina de colores y ponga sofás y billares.

No, rutero, eso son caramelitos. Piensa: ¿cuánto te dura la alegría por una subida de sueldo? ¿una semana? ¿y después qué? Después vuelve el mismo malestar de siempre.

Los beneficios sociales están muy bien, con ellos se consigue que el empleado se lo piense más a la hora de cambiar de empresa. Pero si uno no está a gusto, tarde o temprano se irá.

El talento se cuida y se potencia

Todos y cada uno de los empleados de la empresa tienen talento o habilidades especiales en algo. Insisto, todos los empleados.

Solo es cuestión de tomarse la molestia y el tiempo en descubrir cuáles son y adaptarles sus funciones y el nivel de exigencia a su perfil, habilidades y destrezas.

Sin embargo, no siempre se hace. Adecuar puestos según perfiles es un proceso tedioso, por eso, a veces es más cómodo buscar talento fuera de la organización.

En otras ocasiones, se clasifica a los empleados en high, medium y poor perfomance. Hale, ya está, cada mariposa en su urna.

No te descubro nada nuevo si te digo que los criterios para incluir a algunos en la categoría de high performance no siempre se deben a su potencial, sino a su afinidad personal con el comité de dirección.

Etiquetar y clasificar de esta forma puede ser muy desalentador para muchos porque:

  • Perciben que no hay reconocimiento de méritos
  • Hace que piensen que han tocado el techo de cristal de su urnita

Y como consecuencia, se quemen.

¿Qué hacer para evitar que el talento huya de tu empresa?

Dicen por ahí que uno se tiene que auto motivar, que la felicidad es una actitud personal de cada uno.

Sin embargo, es sumamente difícil auto motivarse y ser feliz cuando:

  1. No te tratan con respeto. En muchas empresas no te dan ni los buenos días.
  2. Cuando te crees que vas a poder aportar ideas o que tu opinión va a ser valorada y lo único que recibes son comentarios tipo “se hace así porque lo digo yo” o “no te pago por pensar”
  3. Cuando se instaura la política del miedo y parece que te tienen ahí haciendo obra social: “¿Dónde vas a ir?” o “no vas a encontrar un sitio mejor que esta empresa”
  4. Cuando nunca jamás recibes un feedback positivo y por el contrario te recuerdan aquel error que cometiste hace años hasta el día que dimitas o te jubiles.
  5. Cuando no ponen a tu disposición los recursos necesarios para desarrollar su carrera o incluso para desempeñar tu trabajo. No hablo solo de cursos de formación o reciclaje. Lamentablemente en muchas empresas te tienes que llevar el boli de casa e incluso un calefactor para no pasar frío en invierno.
  6. Cuando la única flexibilidad que se conoce es la que te exige disponibilidad total y estar conectado 24-7-365 al Smartphone o el portátil. Y a pesar de esto, te regañan el día que llegas 5 minutos tarde a trabajar y, por supuesto, sin pagarte horas extras.
  7. Cuando se prefiere el presentismo y hablar de conciliación familiar es un pecado mortal. Aún se sigue despidiendo a las mujeres cuando se quedan embarazadas o se van de baja maternal. Se despide a padres que necesitan unos días para acompañar a sus hijos hospitalizados. (Lee este artículo y piensa si esa es forma de cuidar a los empleados)
  8. Cuando ves que la empresa carece de políticas que fomenten el buen ambiente de trabajo o, dicho de otra forma, que no hacen nada ante comportamientos poco éticos, tóxicos, hostigamiento, etc.

Seguro que a ti se te ocurren más ejemplos ¿verdad?

Conclusión

Ni milennials ni empleados de otras generaciones se quedarán en una empresa en la que no se sientan valorados, respetados y con posibilidades de asumir ciertos retos profesionales cada cierto tiempo.

Esperar que sea el propio trabajador el que se auto motive y sea feliz per sé, es lo mismo que no mirarse el ombligo y hacer autocrítica sobre qué es lo que está provocando que los empleados más valiosos se vayan de la empresa.

Siento decirte que ir a trabajar no es ir a un parque de atracciones, ni a EuroDisney. No hay arco iris, duendes ni unicornios.

Una empresa es un negocio en donde tus clientes más importantes son tus empleados. Cuídalos de la misma forma que lo haces con los clientes externos y les fidelizarás.

Imagen de Freepik

Sobre Esther Carretero

Licenciada en Estudios Internacionales e Iberoamericanos. Con dilatada experiencia laboral en el extranjero y en empresas multinacionales. Disfruto viajando y conociendo otras formas de vida, culturas y costumbres.

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