El “lobo de mar” de tu vida

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Ya estamos metidos en el mes de julio y las playas están llenas de personas tiradas al sol, mojándose en el mar o tomando algo en un chiringuito. Quizá a los lejos divisen alguna embarcación a vela. Esto me trae a la mente una frase que se le atribuye a Séneca “Cuando no sabes hacia donde navegas, ningún viento es favorable” y que viene muy al caso sobre los hábitos que vamos a ir retomando mes a mes. En este caso el segundo de los siete.

Visualiza en tu mente el destino que quieres alcanzar ¿Tienes claro hacia dónde estás dirigiendo tu “embarcación”? De esta forma sabrás en donde te encuentras y el camino que te queda por recorrer para dirigir tus “velas” de la forma correcta hacia el destino deseado.

El hábito segundo está basado en el principio de que las cosas se crean dos veces, primero a nivel mental y luego físico. Nuestro capitán de velero primero planificó su ruta y luego navegó por el mar.

Si tú fueras él y te hubieras subido sin más en la embarcación podrías ir a cualquier destino, incluso contra las rocas. Si hubiera “polizones” a bordo que te quitaran el mando podrías ir a destinos no deseados. Vigila tu primera creación y evita todo aquello que te aleje de ella.

Hazte cargo haciéndote responsable de la misma. ¿Tienes claros cuáles son tus valores y hacia donde te quieres dirigir?

En este segundo hábito crearás primeramente una imagen mental que deberás hacer de forma consciente para que no sean las circunstancias ni las personas que están a tu alrededor las que marquen tu destino o busques su aprobación. De esta manera actuarás de forma íntegra.

¿Cuáles son las pautas para crear tu misión personal?  Define tu carácter (lo que quieres ser), tus aportaciones y logros (lo que realmente quieres hacer) y así se fundamenta el ser y el hacer.

¿En dónde centras tu atención? ¿Salud?  ¿Quizás en el dinero?  ¿Te pesa más la pareja? Estas en mayor o menor medida inciden en todos los aspectos de tu existencia.

Destaca la importancia de identificar tu centro de principios a la hora de tomar decisiones y así ser más proactivos. Toma distancia de las emociones y evalúa opciones. Ten en cuenta todos los factores para llegar a tu mejor solución. Valora desde todos los lugares donde centras tu atención.

Para proyectar la imagen de lo que quieres ser y hacer en la vida hay que usar el cerebro derecho. El creativo, el de la imaginación. Sin poner barreras, sin hacerlo según el gusto de los demás, sin buscar su aprobación. Visualízalo con todo lujo de detalles, con todos los sentidos. Si cada día lo afirmas cambiará tu conducta y seguirás ese guión redactado por ti.

Según vaya pasando el tiempo revisa,  reelabora tus metas y acciones con el fin de ir adecuando las mismas para la consecución de tu destino.

Coge tu “cuaderno de bitácora” “astrolabios náuticos”, “cartas de navegación”, y así controla tu posicionamiento y decide hacia donde mover el timón de tu vida. Recuerda que los marineros desarrollan sus sentidos e intuición. ¿Serás el “lobo de mar” de tu vida?

Ahora comienza tu ruta

¿Sabes el “puerto” al que te quieres dirigir?

¿Vas revisando y reelaborando tus metas y acciones?

De 0 a 10 ¿Cuánto de “lobo de mar” eres?

¿Qué vas a hacer a corto plazo para mejorar esa puntuación?

Sobre Concha Zancada

          Soy una convencida de que cada uno de nosotros podemos hacer día a día un mundo mejor

Me apasiona el coaching, la formación, la motivación... y eso siempre lo hago desde que nací, a "pasitos largos" ;)

 

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