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El fin de los "Te lo dije"

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Si yo preguntara, ¿A quien no le gusta tener razón? Estoy segura de que nadie diría a mi. 

A todos nos encanta tener razón, y sobretodo, que cuando alguien nos cuenta algo, decir esas tres palabras mágicas que parece que te dan una sabiduría extrema: “Te lo dije”

Pero, ay amigo, que rabia nos da cuando otra persona nos lo dice a nosotros, pero tranquilos, porque después de leer este artículo nunca más tendrás que oírlo…eso sí, puedes hartarte a decirlo.

Puede que hayas escuchado hablar ya del famoso Efecto Pigmalión o Profecía Autocumplida. Ambas denominaciones hacen referencia a lo mismo. Es la creencia que tiene una persona de que puede que ocurra, o que no ocurra, una determinada acción.

Muchos estudios demuestran la eficacia de la profecía autocumplida, en colegios, en comportamientos personales, en relaciones, solo hay que buscar en internet para darse cuenta, pero mi intención hoy no es hablarte de esos estudios sino de exactamente cómo puedes aplicártela a ti mismo y sin la influencia de los demás.

Es muy sencillo, como decía, a todos nos encanta tener razón, así que cuando crees firmemente en algo, sin darte cuenta, actúas, o no actúas, para que tu creencia se transforme en realidad, veámoslo con este ejemplo.

Pensando en el tema laboral vamos a ver dos casos. Juan y Pedro buscan trabajo.

Juan un día, hablando con tus amigos o familiares dice que se va a poner a buscar trabajo, y sólo escucha lo mal que está todo, la crisis que tenemos encima, que no hay trabajo, que los trabajos que hay están mal pagados, que las ofertas que hay son malísimas, etc, etc…Su pensamiento será: “Igual a mi tampoco me va a salir trabajo” ¿Y qué hará? Al principio tratará de demostrar que ellos no tienen razón, así que buscarás empleo, entrará a Infojobs, mandará Cv y a la segunda o tercera semana habrá desistido al ver que no tiene éxito en la búsqueda, y su pensamiento será “Es verdad, no hay trabajo, ¿Para qué buscar?”

En ese mismo momento, Pedro lo está contando en su grupo de amigos o familia, pero, a pesar de que todos le dicen lo mismo que a Juan, en lugar de focalizar su atención en todo lo negativo de su alrededor, se fija en las personas que conoce que van encontrando empleo, busca más opciones además de Infojobs para buscar, mantiene una actitud positiva y no se rinde cuando pasan las dos o tres semanas y no obtiene resultados. Se guía por su pensamiento “Si ellos encuentran trabajo, yo también pued

¿A quién pensáis que será más probable que le digan “Te lo dije”?

Efectivamente, en el caso de Juan.

¿Y dónde está la diferencia? Además de lo evidente, que es en las formas que ha buscado trabajo Juan y Pedro, y lo que han tardado en rendirse, es en sus creencias y dónde focalizan su atención.

Ambos tenían el mismo contexto, la situación actual, y una familia o amigos que les desanimaban, o al menos, no los animaban en su búsqueda.

Juan empezó intentado demostrar que los demás no tenían razón, pero se dejó guiar por las expectativas externas y acabó contagiándose del pesimismo de su entorno, poco a poco le empezó a dar pereza buscar trabajo, hasta el punto que ya no buscaba, y sólo se repetía a si mismo ¿Para qué? Así que Juan entró en el efecto Pigmalión de su entorno, nadie esperaba que encontrara trabajo y no lo encontró.

Sin embargo, Pedro, empezó como Juan, intentando demostrar que su entorno se equivocaba, además de utilizar nuevos métodos de búsqueda, el tenía su propia creencia, “Si los demás pueden, yo también” así que lo que trataba de demostrar continuamente en cada acción y cada paso que daba es que el tenía razón y no su contexto. Su creencia personal pudo más que la de su entorno. Y con su contrato en mano, pudo decir a todos “Te lo dije”

Nuestras creencias, pensamientos, y acciones tienen muchísimo más efecto que todo lo que nos puedan decir.

¿De quién crees que dependen las cosas?

¿Vas a querer seguir escuchando “Te lo dije” o vas a pasar a la acción y a decirlo tú?

Foto: Adrien Sené (Flickr.com)

 

Sobre Estela Brugada

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