Cuando el contrato prometido no llega

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No te precipites ante la promesa de un contrato laboral

Hola rutero,

Imagina que estás trabajando y que, por el motivo que sea, estás buscando trabajo en otra empresa.

Envías tu candidatura. Haces entrevistas. Nadie te responde o no te dan información sobre el estado de tu proceso de selección.

De repente un día sí te llaman de una empresa. Has sido seleccionado. Es más, te solicitan tus datos para hacer el contrato laboral y reconfirmáis ambas partes la fecha definitiva de incorporación a tu nuevo trabajo.

¡Bien! ¡Qué alegría!

Comunicas a tu empresa actual que te espera un nuevo reto profesional y das el preaviso correspondiente para marcharte.

Van pasando los días y no tienes noticias de tu futuro empleador. No te ha llamado para que vayas a firmar el contrato ni por cualquier otro asunto relativo a tu incorporación.

Te empiezas a poner nervioso. Decides ponerte tú en contacto.

La respuesta te deja en shock:

  1. Te comunica que tu incorporación a la empresa no ha sido aprobada por el comité de dirección o que éste ha decidido que el puesto ya no es necesario en la empresa.
  2. Si es una empresa pequeña, te facilitará el teléfono de la gestoría que les lleva estos asuntos. Cuando llames te responderán que nadie les dio instrucciones para tramitar tu contratación.

Es decir, te quedas:

  • SIN tu empleo anterior
  • SIN el nuevo trabajo
  • SIN derecho a cobrar a la prestación por desempleo porque fuiste tú el que dimitió del empleo anterior.

Además, como te dijeron que te iban a contratar, te hiciste ilusiones y dejaste de hacer entrevistas de trabajo o incluso renunciaste a ofertas de otras empresas.

Si fuiste avispado, quizás lograste firmar un pre-contrato laboral o carta de compromiso (que es el documento se ponen por escrito las condiciones laborales de tu futuro empleo)

Aun teniendo esa carta firmada, si después la empresa no llega a contratarte, estarás en la misma situación comentada en las líneas anteriores.

Confusión, desconcierto, frustración o enfado es lo que sentirás. Los daños emocionales son grandes. Pero más graves son las consecuencias por las pérdidas económicas derivadas de haberte quedado sin empleo y sin ingresos.

Esta situación ocurre con mucha más frecuencia de lo que puedes pensar. De hecho, es una de las consultas más habituales en los despachos de abogados laboralistas. Para tu información, es denunciable ante los Juzgados de lo Social.

No obstante, para llegar a los tribunales y reclamar, debes tener pruebas de que la empresa te iba a contratar. Me temo que una promesa/acuerdo verbal va a ser insuficiente para demostrar lo que te ha ocurrido.

Haber firmado un precontrato facilita más las cosas porque sí te sirve como prueba por escrito de que en algún momento la empresa tuvo la intención de contratarte.

Podrías reclamar:

  • Responsabilidad civil por daños y perjuicios con el objetivo de compensar los daños causados por la empresa al infringir el compromiso de contratación laboral.
  • Indemnización por daños morales por la frustración generada por incumplir con la contratación.

Debes saber que no es posible exigir a la empresa que te contrate.

Tampoco podrás solicitar te proporcione la documentación necesaria para darte de alta en el SEPE y recibir la prestación por desempleo, pues tu nunca llegaste a estar en plantilla.

Recomendaciones

Visto lo visto, hay que curarse en salud y antes de presentar la dimisión en tu empresa actual:

1) Intenta siempre firmar una carta de compromiso o precontrato, en donde se incluya una cláusula en la que se especifique una cifra económica a modo de indemnización, por si se da el caso de que no lleguen a contratarte.

Ojo, este documento también tiene obligaciones para ti. La empresa también querrá asegurarse de que tú no te vas a echar para atrás.

2) Nunca presentes la carta de dimisión en tu empresa actual sin haber firmado previamente el contrato de trabajo en la futura empresa.

Conclusión

No debes precipitarte a la hora de presentar la dimisión en tu empresa actual. Las malas prácticas de algunos reclutadores no se limitan a no informarte de que has quedado descartado en un proceso de selección, sino también a no avisarte de que no te incorporarás a la empresa a pesar de haberte dicho que te iban a contratar.

¿Has pasado por esta mala experiencia o por alguna parecida? Anímate a contarla en la sección de comentarios.

Sobre Esther Carretero

Licenciada en Estudios Internacionales e Iberoamericanos. Con dilatada experiencia laboral en el extranjero y en empresas multinacionales. Disfruto viajando y conociendo otras formas de vida, culturas y costumbres.

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