¿Comportamientos tóxicos en el entorno laboral? ¡Utiliza la inteligencia emocional!

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A menudo nos encontramos con personas que nos complican la existencia de una forma importante. Aunque es cierto es que este tipo de personas se encuentran en todos los lares, en este artículo vamos a hacer referencia al entorno laboral, donde pasamos una gran parte de nuestra vida.

¿Qué sentimientos provoca en ti una persona tóxica?

Todos tenemos momentos de desánimo que pueden aparecer por distintas circunstancias, y es aquí cuando esas personas tóxicas aprovechan tus debilidades emocionales y aparece la descalificación y la falta de respeto unido a la disminución de tu autoestima, la pérdida de control y la aparición por parte otro del concepto de la manipulación.

Una persona tóxica desafía de forma directa a las relaciones personales, creando conflictos innecesarios que generan impactos negativos en el resto de integrantes que conforman una unidad y lo hacen de una forma compleja aprovechando especialmente las situaciones de estrés.  

Hemos de tener en cuenta que el estrés tiene un impacto negativo y muchas veces irreversible en nuestro cerebro. Aunque esta situación solo dure un par de días, es algo que perdura para toda la vida.

A través de la crueldad, el victimismo y la negatividad, las personas tóxicas impactan directamente en el cerebro, por lo que necesitamos una gestión emocional inteligente para poder hacer frente a este tipo de circunstancias y ser capaces de mantener la calma aun en situaciones de mucha presión.

¿Todos queremos ser felices?

Por supuesto que sí, pero muchas veces la mala conciencia unida a nuestras virtudes y defectos hace que el ego nos impida ver la realidad de lo que son las relaciones humanas y tendemos a hacernos culpables de algo que no somos capaces de controlar.

Aprender a neutralizar el comportamiento de una persona tóxica es clave para poder vivir un día tranquilo en el trabajo, porque ya de por sí la vida trae sus complicaciones como para tener que batallar con “elementos extra” que afectan nuestra paz y tranquilidad.

¿Qué características son fácilmente identificables en una persona tóxica?

  1. Capacidad de poder y control. Una persona tóxica es consciente y responsable de lo que dice y cómo atacar directamente a tu autoestima, provocando una inclusión en tu persona y destruyendo tu opinión comiendo terreno hacia la suya. Las personas tóxicas tienen capacidad de convencimiento, de hacerte sentir culpable y que si te sales de la línea estarás completamente equivocado. A la larga, si te dejas comer terreno, puedes perder el control de tus emociones y comportamientos.
  2. Yo no soy el culpable. Este tipo de personas tienen una maravillosa capacidad de no sentirse culpables, de que si hay problemas o inconvenientes su responsabilidad es nula, se sienten desvalidos si alguien no hace lo que ellos quieren y su humor cambia de forma que cuanto más tiempo pase, las contestaciones se vuelven más dañinas perjudicando de forma directa a la convivencia.
  3. Otras características: emociones negativas extendidas entre las personas que conforman la unidad laboral, quejas frecuentes, críticas al resto de miembros del equipo, utilización de muchas excusas, falta de iniciativa, victimismo y visión de problemas como foco principal dejando a un lado las soluciones…

No te dejes llevar por el comportamiento tóxico: di adiós al contagio

Todo lo malo se contagia, incluida la actitud de una persona que te perjudica. Ante comportamientos tóxicos nunca respondas igual, si lo haces te habrás ido al lado de la toxicidad.

No es fácil ignorar esas llamadas de atención por parte de las personas tóxicas, puesto que estas utilizan como estrategia la provocación de sus objetivos para conseguir el enfrentamiento directo, por lo que es primordial mantener y potenciar el control de las emociones ante este tipo de situaciones.

Trabaja tu conciencia, defiende tus límites y no te dejes avasallar por aquellos que quieran hacer de ti un blanco fácil para pagar sus frustraciones. Nunca entregues tu dignidad pese a que a veces pueda ser víctima de ataque, pero no utilices la defensiva, porque puede ser traspasada, deja claro hasta dónde permites y que, pasada esa línea toca tus valores. 

Aunque a veces los razonamientos son inútiles con este tipo de personas, demuestra que en tus decisiones tú tienes derecho y responsabilidad a actuar como quieras y que nadie te lo puede impedir.

Por último, es muy importante practicar la empatía, aunque sea peligroso, puedes ponerte en el lugar de una persona tóxica, intentar entenderla e incluso tratarla mejor de lo que ella te trata a ti. Tal vez se esté enfrentando a un mal momento o pasando una situación emocional que no sabe gestionar de forma correcta, ya que generalmente un comportamiento tóxico viene de la mano de una situación difícil que no se exterioriza y hace eco en el entorno laboral ya que, como indicaba al inicio, es donde más tiempo pasamos.

Esto no quiere decir que una situación tóxica tenga que asumirse porque es lo que hay, pero enfrentar este tipo de situaciones con compasión y empatía, huyendo de enfrentamientos directos, incluso perdonando al que te daña, te hará más feliz, eliminando la toxicidad de tu vida. 

Sobre Mercedes Poyato

Grado en Turismo y Máster en Recursos Humanos y Relaciones Laborales.  Técnico en Orientación Laboral.

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