Como ser constantes y no morir en el intento

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La constancia es la clave para alcanzar el éxito.

En muchas ocasiones tenemos una meta fijada, algo que deseamos conseguir, incluso hemos elaborado un buen Plan de Acción, para alcanzarla. Sin embargo, por diversos motivos, como por ejemplo obtener resultados diferentes a los esperados o vemos que el tiempo de espera, para ver resultados se alarga más de lo que habíamos planeado en un principio.

Estos dos factores, entre otros, pueden minar nuestra confianza y con ello eliminar nuestra Constancia, lo cual repercute directamente en la consecución de nuestros objetivos y de nuestros éxitos.

Para evitar que esto nos suceda a los ruteros y ruteras y a todos los lectores de La Nueva Ruta del Empleo, en este artículo planteo una serie de trucos para mantener nuestra constancia a salvo, suceda lo que suceda, a lo largo de la ruta que nos conduce al éxito.

La constancia en la acción, es uno de los elementos fundamentales para conseguir el éxito. No sólo nos permite conseguir objetivos, sino que además hace que el esfuerzo sea pequeño. Hacer un pequeño esfuerzo todos los días, es más eficaz, que un gran esfuerzo una sola vez.

Hay personas que se quedan paralizadas por el miedo al fracaso, hecho que conduce al fracaso, directamente. Sin embargo, si nos ponemos en acción puede que las cosas no nos salgan bien, pero en el peor de los casos saldrán mejor que si nos quedamos parados.

Para recordar cómo mantener la constancia, en lo que nos propongamos, conviene recordar estos 7 puntos:

1) Saber qué es lo que queremos: es necesario tener claro este concepto, definirlo bien y que nuestros sentimientos y emociones sean positivos al respecto.

2) Saber hacer, es decir, tener los conocimientos necesarios para llevar a cabo la empresa que vamos a realizar. Para ello, es bueno, fíjarnos en las personas que han tenido éxito en lo que estás realizando: analizar sus comportamientos y metodologías, leer sus libros, identificar nuestras áreas de mejora y modelar las buenas prácticas.

3) Crear un ambiente propicio para la realización de la actividad que hemos planificado.

4) Buscar el apoyo de personas de nuestra confianza o, por lo menos, una interacción para que en un momento dado nos puedan animar, aconsejar, corregir la conducta o ayudar en los momentos de dudas. Se trata de establecer un feedback.

Es importante contar con personas que nos ayuden a desarrollar todo nuestro potencial.

5) Disciplina: es bueno que sepamos que la rutina tiene un riesgo. Nos podemos llegar a cansar. Podemos prepararnos mentalmente para este momento, saber que puede llegar y con qué herramientas o estrategias de motivación la podemos afrontar.

6) Contar con un diario donde poder anotar las tareas a realizar: es una herramienta de control y gestión. Nos puede ayudar a establecer un  plan de acción, revisarlo, corregirlo y llevarlo a la práctica. También nos puede servir de registro de los sucesos diarios e inesperados al respecto.

7) Disponer de una adecuada gestión emocional que nos ayude a potenciar las emociones favorables para el desempeño de las tareas planificadas y a mitigar o eliminar las que nos perjudiquen.

Aprender a tener constancia y lograrlo es algo que requiere tiempo y mucha disposición por nuestra parte. Lo expuesto en este artículo es una especie de curva de aprendizaje para conseguir el objetivo marcado, antes de lo que pensamos en un principio. Pensad en los beneficios que  aportará este valor.

Espero que estas directrices  ayuden, a ruteros y lectores, a mantener la constancia ante los objetivos y retos que se planteen.

Sobre Santi Hernández

Vocación por la Enseñanza, el Aprendizaje y la Inteligencia Emocional, Experto en Comunicación 2.0

Ubicación:                               Zaragoza

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