¿Cómo recompensar a un equipo de trabajo más allá del salario?

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Una de las grandes preocupaciones dentro de la gestión de equipos de trabajo, es la recompensa de los trabajadores que conforman el mismo. Cuando escuchamos la palabra “recompensa”, automáticamente dirigimos el pensamiento al factor económico. 

Dicen que el dinero no da la felicidad, pero en ciertos aspectos ayuda. Tener una banda salarial competitiva dentro de nuestro sector es importante para sentirnos valorados al menos, si tenemos en cuenta únicamente el salario como herramienta necesaria para la motivación.

Pero como se indica en el párrafo anterior, el dinero no lo es todo. Cuando desempeñamos nuestra tarea laboral, podemos tener una serie de motivaciones extras y diferentes en función de cada uno, que hacen que la cuesta mensual laboral sea más o menos densa en función de lo que necesitemos o queramos en cada momento.

Una buena retribución es clave para mantener contento a un equipo de trabajo sí, pero no es suficiente. Las personas necesitan tener una motivación constante que haga que su autoestima se mantenga alta y genere en ellas la retroalimentación de su potencial y permita la consecución de objetivos a nivel personal y laboral.

Hay ciertos aspectos dentro del ambiente laboral que no requieren de una cuantía económica, porque como hemos dicho al principio, hay cosas que el dinero no puede dar.

¿Cuáles podrían ser estas recompensas que escapen de lo monetario y permitan a los equipos de trabajo mantenerse motivados y activos para la consecución de objetivos comunes?

  1. Ayuda a la desconexión mental. Fácil es decirlo, pero cuando termina la jornada laboral es muy difícil ser capaces de desconectar y centrarnos en actividades que excedan al ámbito del trabajo. Estamos construyendo una cultura de adhesión y anexo a la vida laboral aunque no nos encontremos dentro de la jornada. Al salir, no siempre somos capaces de conseguir esa desconexión y eso se traduce en problemas que pueden derivar en perjuicio a nuestra salud.
  2. Favorecer la conciliación familiar. Las jornadas de trabajo son especialmente amplias y muchas veces no permiten utilizar el tiempo libre a dedicarnos a actividades o cuidados que impliquen una responsabilidad por falta de este tiempo.
  3. El poder del reconocimiento a un trabajo bien hecho. La estimulación laboral es necesaria porque permite una comunicación emocional fluida que otorga resultados satisfactorios para que las personas que integran la organización, sientan ese calor y ese abrazo tan necesario a veces, cuando las cosas no van bien o no conseguimos encontrar nuestro punto de apoyo en situaciones donde el tren no espera.

¿Cuántas veces hemos realizado un trabajo y hemos sentido que no ha sido valorado o que no se ha tenido en cuenta? Tal vez, esas intuiciones sean condicionadas por impulsos, es decir, porque sintamos falta de confianza en nosotros mismos, inseguridad o circunstancias que nos tapan los ojos frente a la realidad, que es que ese trabajo sí se valora y es importante para el desarrollo de la actividad laboral.

De ahí radica la importancia de recompensar a los equipos de trabajo teniendo en cuenta variables más allá del factor salarial, es decir, circunstancias que permitan a los empleados conseguir esa estabilidad o seguridad necesarias para que todo se pueda desarrollar de forma adecuada conforme a las situaciones.

Por eso es necesario trabajar la comunicación, y aquí incluimos tanto la racional como la emocional, me explico, dentro de la actitud racional podemos hacer ver a nuestro equipo que es un pilar importante dentro de la organización, y la emocional, atendiendo a razones relacionadas con sus habilidades y aptitudes, potenciando y poniendo en valor y conocimiento todas aquellas acciones que les hacen buenos en lo suyo y por tanto, especiales.

Es preciso utilizar un speech adecuado a cada trabajador, es decir, no podemos ofrecer a todos el mismo discurso, ya que las circunstancias que los han llevado hasta la organización, nunca son las mismas. Si quieres utilizar el discurso del mantenimiento, tal vez no se pueda aplicar de la misma manera a alguien que lleva 6 meses en una organización frente a alguien que pueda llevar 2 años.

Toda recompensa es satisfactoria para una persona, pero siempre hemos de tener en cuenta en qué circunstancias y en qué condiciones se han de aplicar. Es necesario estudiar si un trabajador necesita una motivación económica o, por el contrario, una motivación emocional.

El reconocimiento a una labor bien hecha muchas veces es más importante que una cuantía económica, ya que lo primero se aplica a todo el mes en curso y la segunda, únicamente a final de mes. 

Sobre Mercedes Poyato

Grado en Turismo y Máster en Recursos Humanos y Relaciones Laborales.  Técnico en Orientación Laboral.

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