Cómo calentar las zonas para ampliar oportunidades

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Todos contactamos diariamente con posibles clientes, colaboradores, competencia, proveedores, profesionales, etc .

Y la forma de enfocar una llamada para concertar una reunión puede ser realmente distinta si la hacemos a puerta fría a si la hacemos desde una perspectiva más templada o incluso caliente. ¿Y cómo lo hacemos?

Pues bien, os voy a poner un ejemplo de lo que hago yo en muchas ocasiones, invertir tiempo en contactar con amigos, gente que conozco, profesionales con los que ya colaboro y que sé que conocen y tienen relación con el profesional que deseo contactar para que me hagan el favor de contactar previamente con él y que le informen de que quisiera reunirme con él y le den referencias mías.

Evidentemente esto no siempre se puede hacer, pero si tienes la oportunidad, vale la pena que inviertas parte de tu tiempo a contactar previamente con tus contactos y a continuación ya empieces a llamar a los que deseas conocer y visitar, y como la diferencia entre una puerta fría y una zona caliente es más fácil verlo con ejemplo, os cito uno que me ha pasado recientemente:

Le envié un whatsapp a un amigo de hace muchos años porque ví en su facebook que era amigo de una persona con la que quería contactar para poder mostrarle mi oferta formativa que realizamos ajustada a la demanda de cada empresa y profesional, le comenté que si me hacia el favor de comentarle a su "amiga en facebook" que le quería llamar y quedar un día con ella y conocerla, pues bien, así lo hizo, y a los pocos minutos me confirmó que ya le había respondido y que sin problemas que le llamase a la semana siguiente y que quedaríamos.

Y esta es la diferencia entre una llamada y otra

Opción A en zona caliente

Yo. Hola María soy Carolina San Miguel y soy amiga de David que te comentó el otro día que te llamaría

Cliente. Hola ¿qué tal? sí me lo comentó y claro que sí cuando quieras

Yo. Genial ¿Cómo lo tienes el próximo jueves?

Cliente. El jueves bien ¿a las 10?

Yo. A las 10 perfecto, en tu despacho nos vemos.

Cliente. Ok, nos vemos el jueves.

Opción B, en la que el cliente no sabe nada de nosotros y tenemos que intentar captar una visita.

Yo. Buenos días María García mi nombre es Carolina San Miguel consultora en formación de la empresa ... y me gustaría tener la posibilidad de quedar un día con usted y presentarle nuestros servicios formativos que realizamos e impartimos ajustado a las demandas y necesidades de su empresa.

Cliente. Uff es que tengo la semana muy complicada, y ahora no necesitamos nada de formación.

Yo. Le entiendo perfectamente, pero simplemente le robaré pocos minutos para mostrarle lo que podemos hacer y llegar a conseguir para que lo tenga en cuenta cuando lo necesite.

Cliente. Es que, ya le digo que ahora mismo no necesitamos nada y tenemos mucho trabajo.

Yo. Sí sí, lo sé, me he interesado por conocer los servicios que prestan y el trabajo que realizan y es muy interesante y me consta que laborioso y exigente, es por ello, que si tuviera 10 minutos el próximo jueves, me acercaría le dejaría mi tarjeta y un breve catálogo de nuestros servicios. ¿Qué le parece? Serán solo 10 minutos.

Cliente. Bueno vale..... pues nos vemos el jueves a las 10

Y así, sucesivamente, como veréis es un breve ejemplo pero el cual, estoy convencida que cualquiera de vosotros habréis vivido en más de una ocasión, porque todos somos proveedores y clientes, y en ocasiones cuando no tenemos una necesidad acuciante, intentamos "dar largas" a los que nos llaman, pero si quien nos llama viene de parte de un contacto y nos han dado unas buenas referencias, es seguro que lo recibimos y le atendemos con una sonrisa y ¿por qué no? existe una posibilidad importante de que nos interese lo que nos ofrece, así que, tenlo en cuenta... Invierte parte del tiempo de contactar con nuevos clientes en "calentar la zona".

Foto: Pixabay.com

 

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