Autónomos: Obligación de facturar

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En nuestra andadura como autónomo, más temprano que tarde, sucederá que tengamos que pasar por el fatigoso trago de lidiar con un cliente moroso.

En estos casos, para reclamar una deuda a un cliente es imprescindible disponer de un documento que acredite la existencia de una obligación de pago, que nuestro cliente incumple. Por tanto, si no disponemos de un soporte que acredite la misma, nos será muy difícil poder reclamarla en los Tribunales de Justicia. Este soporte no es otro que la factura

Ahora bien, ¿se puede exigir un pago sin factura?

Comencemos por lo más sesudo. La normativa fiscal recoge el carácter obligatorio de la remisión de facturas. Así la Agencia Tributaria indica que “Los empresarios y profesionales están obligados a expedir factura y copia de esta por las entregas de bienes y prestaciones de servicios que realicen en desarrollo de su actividad y a conservar copia de la misma. También deben expedir factura en los supuestos de pagos anticipados, excepto en las entregas intracomunitarias de bienes exentas”

En la actualidad, pagamos muchos servicios sin haber recibido una factura previamente, especialmente si se trata de servicios de suministros o de operaciones continuadas, como los cobros de mercancías por proveedores con los que se tienen relaciones comerciales continuas. 

Este tipo de servicios suelen abonarse por domiciliación bancaria, por lo que la empresa que los presta realiza sus cobros y, a veces, remite la factura con posterioridad.

Conclusión: Hay que facturar.

Y hay que hacerlo, porque la factura también es un derecho.

Es el justificante que permite, al que la recibe, ejercer sus derechos fiscales de deducción del gasto. Los pagos que no están recogidos en una factura no pueden deducirse, por más que dispongamos de los justificantes de pagos y/o, en su caso, de los apuntes bancarios.

Además, la factura es una garantía para el cliente, en aquellos casos en los que proceda realizar reclamaciones y/o devoluciones de lo adquirido.

Pero, sobre todo, la factura es el documento mediante el cual, el autónomo que la emite, ejerce su derecho al cobro y por tanto, se convierte en imprescindible, a la hora de realizar cualquier tipo de reclamación en caso de impago de la misma, incluso por vía judicial, ya que acredita la realización de una operación determinada

Cuando un autónomo emite una factura, si lo hace a un particular, la debe emitir en el momento de realizarse la operación. Por su parte, si se emite a un profesional o empresario, ésta deberá emitirse antes del día 16 del mes siguiente a aquél en que se haya producido el devengo del impuesto correspondiente a la citada operación.

Una vez emitida, debe remitirse al destinatario en el plazo de un mes.

Cuando nuestro cliente la reciba, tendrá un plazo de 10 días para mostrar su disconformidad con la misma, caso de no hacerlo, se entenderá aceptada y, por tanto, que asume su obligación de pagarla.

Ya hemos visto que no sólo porque la Ley lo diga, sino que incluso en la práctica, la factura es esencial, pero esa factura debe estar bien confeccionada. Debemos emitir facturas que cumplan unos requisitos mínimos para evitar problemas y/o sanciones con la Administración:

  • Las facturas deben ser numeradas. Hay que escribirle un número y, en su caso, serie. La numeración de las facturas dentro de cada serie será correlativa.
  • La fecha en la que se emite.
  • El nombre y apellidos, razón o denominación social completa, tanto del obligado a expedir la factura como del destinatario de las operaciones.
  • Número de Identificación Fiscal (NIF) atribuido por la Administración Tributaria Española. O, en su caso, por la de otro Estado Miembro de la Unión Europea con el que ha realizado la operación el emisor de la factura.
  • Domicilio, tanto del emisor de la factura como del destinatario de las operaciones.
  • Descripción de las operaciones, consignándose todos los datos necesarios para la determinación de la base imponible del Impuesto y su importe. Se debe incluir el precio unitario sin Impuesto de dichas operaciones y cualquier descuento o rebaja que no esté incluido en dicho precio unitario.
  • El tipo impositivo o tipos impositivos, en su caso, aplicados a las operaciones.
  • La cuota tributaria que, en su caso, se repercuta. Esta deberá consignarse por separado
  • La fecha en la que se hayan efectuado las operaciones que se documentan o en la que, en su caso, se haya recibido el pago anticipado, siempre que se trate de una fecha distinta a la de expedición de la factura.
  • En cuanto a la firma o sello de empresa. Hay que decir que no son imprescindibles para que la factura tenga validez, pero sí son importantes para garantizar su autenticidad, ya que la firma confiere a la factura mayor fuerza probatoria para el cliente en caso de litigio, aunque existen otras circunstancias que le dan veracidad, como que esté incluida en los registros contables de ambas empresas y que haya sido declarada y/o liquidados los impuestos correspondientes.

En los supuestos de no tener facturas, pueden aportarse albaranes firmados como justificantes de recepción de mercancía, quedando así probada la deuda. Si estamos ante una prestación de servicios, lo más prudente es contar con la aceptación de un presupuesto.

Para terminar, daré unos pequeños consejos a la hora de emitir nuestras facturas, que si bien no nos garantizará al cien por cien, que cobremos nuestras facturas, al menos, si ayuda a reducir nuestro número de impagos:

1.- Indicar en la factura unos términos de pago y períodos de vencimiento, indicando con cuántos días cuenta nuestro cliente, desde que recibe la factura, para hacer elpago de la misma.

2.- Añadir una fecha exacta de vencimiento, indicando un recargo por cada día de retraso en el pago o, bien, justo lo contrario, ofreciendo un descuento por pronto pago.

¡Esto es todo ruter@s! Espero que os haya sido útil

 

Sobre Manuel Calle Mena

Abogado de profesión especializado en Administración de empresas y de personal, Orientador laboral, Técnico de inserción laboral y Formador, soy una persona que disfruta con lo que hace y que cada día se preocupa por aprender y poder dar un poco más. 

 

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