Autónomos: ¿Cómo declaramos la prestación por incapacidad temporal?

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¡Hola queridos Ruter@s! Una de las múltiples cuestiones que nos surge en el desarrollo de nuestra actividad de autónomo, es respecto al cobro de una prestación por incapacidad, por maternidad o paternidad.

En estas situaciones, nos surge la duda de si esos ingresos se añaden a los percibidos en nuestra actividad económica o si tienen un tratamiento diferente.

Veamos que consideración tienen las prestaciones por Incapacidad Temporal y si estamos obligados a practicar retenciones sobre estas.

¿Qué es la Incapacidad Temporal (IT)?

La prestación por IT del autónomo es un subsidio al que podemos acogernos mientras no podamos trabajar, debido a una enfermedad común o bien, por un accidente o enfermedad profesional.

La IT comienza en el momento en que sufrimos un accidente o padecemos una enfermedad profesional. Desde el día siguiente al que solicitamos la baja.

Cuando se trate de una enfermedad común, se devengará a partir del 4º día.

El cálculo de la prestación por IT, se hace teniendo en cuenta nuestra base de cotización. Por tanto, esta marcará la cuantía que vayamos a percibir en los casos de jubilación o incapacidad temporal.

¿Es la prestación por IT un rendimiento de nuestra actividad económica o del trabajo?

En primer lugar, hay que dejar clara la distinción entre los rendimientos obtenidos en el desarrollo de nuestra actividad económica y los que no lo son.

Si echamos un vistazo al artículo 17 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), vemos que en su apartado 2º señala como rendimientos del trabajo:

“Las pensiones y haberes pasivos percibidos de los regímenes públicos de la Seguridad Social y clases pasivas y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad o similares, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 7 de esta Ley.”

Por tanto, lo primero que nos tiene que quedar claro es que las cantidades recibidas en concepto de prestación por incapacidad temporal no se declaran como rendimientos de actividades económicas.

Es evidente que no podemos considerar que una prestación que nos paga la Seguridad Social o la Mutua correspondiente, es un ingreso más de nuestra labor como autónomos.

¡Ya sé que me vais a decir!.....¿Y cuándo cobramos una indemnización del seguro por un siniestro ocurrido en nuestro local, no lo declaramos en este caso, como rendimiento de la actividad, sin serlo realmente?

¡Así es! ¡Es verdad! Pero en el caso de las prestaciones es diferente.

Las cantidades cobradas por este concepto se reflejarán en la declaración anual del IRPF como rendimientos del trabajo.

Por tanto, no procede que reflejemos estos ingresos en nuestros libros de facturas emitidas ni tampoco incluirlo en el modelo 130 de pagos a cuenta del IRPF

Cuando estemos de baja y cobremos una prestación por IT, será la propia entidad pagadora la que nos enviará, previamente al inicio de la campaña de presentación de la declaración de la Renta, un certificado de retenciones, en el que constarán las cantidades totales recibidas durante el ejercicio en cuestión.

En caso de que no recibirlo, no hay problema alguno, ya que al solicitar nuestros datos fiscales a la Agencia Tributaria, ya vendrá reflejado en dicha información

¿Están sometidos a retención los ingresos de esa prestación por IT?

Los ingresos que recibamos como prestación por IT al pertenecer a rendimientos del trabajo, existe, por tanto, la obligación de practicar retención.

No obstante, como toda regla tiene una excepción, el artículo 81 del Reglamento del IRPF nos indica un límite excluyente de la obligación de retener en base al importe y la situación personal y familiar de la persona que percibe la prestación:

“No se practicará retención sobre los rendimientos del trabajo cuya cuantía, determinada según lo previsto en el artículo 83.2 de este Reglamento, no supere el importe anual establecido en el cuadro siguiente en función del número de hijos y otros descendientes y de la situación del contribuyente:”

Para finalizar, aprovechando las fechas en las que nos encontramos, les deseo que todo lo malo del 2017 desaparezca, lo bueno mejore en el 2018 y que, si bien es cierto como dijo William Shakespeare, “estamos hechos de la misma materia que están hechos los sueños”, espero que este año que en este Nuevo Año que ya despunta en el horizonte podamos materializar todos nuestros sueños

¡Feliz Navidad y feliz Año Nuevo, lleno de esperanzas, sueños y muchísima, muchísima  felicidad!

Sobre Manuel Calle Mena

Abogado de profesión especializado en Administración de empresas y de personal, Orientador laboral, Técnico de inserción laboral y Formador, soy una persona que disfruta con lo que hace y que cada día se preocupa por aprender y poder dar un poco más. 

 

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