Aumenta el empleo, pero también las dificultades para encontrar candidatos cualificados

Añadir nuevo comentario

Nos despertamos a este 2018 con los resultados de la Guía Laboral de Hays[1] recién publicada, que aporta dos informaciones que dicen mucho del actual escenario del mercado laboral en España.

[1]          La Guía recoge los resultados de una encuesta a 58, universidades, 1.100 empresas y 8.800 profesionales, así como el análisis salarial de 2.400 posiciones y un barómetro de tendencias en 15 sectores destacados de la economía española

De un lado, el 76% de las empresas encuestadas espera contratar más empleados este año, una cifra que ha crecido paulatinamente 13 puntos desde 2015. Como consecuencia de ello, cabe esperar un aumento del nivel de empleo y con ello, el descenso de la tasa de paro volverá a manifestarse durante este año.

Por otro lado, se destaca en el estudio que un 85% de las empresas asegura que tiene dificultades para encontrar profesionales cualificados para determinados puestos. Los dos datos son importantes y plantean retos para las políticas activas de empleo que deberán adaptarse al entorno cambiante del nuevo ciclo que ya está afectando a la economía española.

La realidad es que con una tasa de desempleo EPA aún situada en el 16,55%, el año 2018 comienza con un intenso desajuste en el mercado laboral entre la oferta de profesionales y las vacantes disponibles (en aumento) lo que esconde fenómenos que deben ser analizados y estudiados para aumentar el impacto de los programas presupuestarios que el gobierno destina a las políticas activas de empleo.

Por ejemplo, si aumenta la rotación voluntaria de las plantillas de las empresas, así como la fuga de talento en el ámbito de las tecnologías de la información, la ingeniería y el sector industrial, las empresas se pueden encontrar con dificultades para asumir sus funciones, en un entorno cambiante de forma acelerada.

Lo cierto es que los dos datos que se obtienen del informe de Hays tienen su solución en las políticas activas de empleo, y tal vez sería conveniente reflexionar sobre ello.

Por ejemplo, si las empresas van a aumentar su volumen de empleo, incluso cualificado, lo que pueden hacer es apostar por la formación dual. No es lo mismo formar cuando las plantillas se estabilizan o no crecen, que hacerlo cuando las expectativas de crecer se arraigan. La inversión en formación adquiere así una dimensión estratégica. Cierto es que los resultados de este proceso de aprendizaje no se producen de forma inmediata, pero sus efectos a medio plazo, en el horizonte de 2 a 3 años, son espectaculares. Si la cualificación alcanzada por los programas de la formación profesional dual no es suficiente para las exigencias de las empresas, y se requieren competencias superiores, habría que plantear el reto a las universidades para que descentralicen una parte de la formación en las empresas que dispongan de estructuras adecuadas para ello.

Trasladar la formación y aprendizaje al ámbito de las empresas es una propuesta estratégica que cuenta con defensores y detractores, pero en un contexto de rápido crecimiento de la demanda de trabajo, es una opción muy interesante a tener en cuenta. La formación dual, que se realiza mayoritariamente en la empresa, permite a ésta proporcionar al trabajador unas competencias y conocimientos técnicos adaptados al nivel de cualificación que necesita para sus procesos productivos. El sistema educativo y formativo debe estar preparado para el reconocimiento de estos conocimientos en un esquema de aprendizaje a lo largo de la vida. Con la formación dual, a cualquier nivel, las empresas crean una bancada de profesionales que pueden atender esas necesidades de cualificación derivadas del cambio técnico. En contextos de rápido crecimiento del empleo, contar con recursos humanos cualificados y adaptados a las necesidades de los puestos que se ofertan debería ser una prioridad para las empresas.

Por otra parte, en cuanto se detectan dificultades para encontrar a trabajadores cualificados para determinados puestos, hay que mejorar los procesos de intermediación laboral. La reforma del sistema educativo y formativo para proporcionar los conocimientos y competencias demandados por el tejido productivo exige tiempo y esfuerzo, pero es una tarea ineludible.

Sin embargo, en el caso concreto de la economía española, cuesta entender que una tasa de paro aún elevada, del 16,55% no proporcione trabajadores cualificados a las empresas. Un problema puede venir de la falta de relación entre las cualificaciones y las titulaciones. Una cosa son las competencias requeridas para el desempeño profesional y otra es la formación que se imparte en el sistema educativo y formativo. Gracias a las cualificaciones profesionales del Catálogo, en el ámbito de la formación profesional es posible avanzar en la relación y ofrecer muy buenos resultados.

Pero es evidente que en otros ámbitos de la educación media y superior se tienen que hacer esfuerzos para acercar las destrezas y competencias necesarias en el mercado laboral, a los contenidos formativos.

Por otra parte, y en el ámbito de las técnicas de intermediación laboral, es necesario realizar una búsqueda más intensa y eficiente de aquellos profesionales que poseen conocimientos y habilidades similares a las que demandan las empresas. La intermediación laboral se tiene que especializar e individualizar más aún, con un trato más cercano a los candidatos que permita identificar su potencial y las oportunidades de mejora a muy corto plazo.

La práctica y metodología de los headhunters, profesionales de intermediación especializados en la cobertura de puestos de dirección y gestión de organizaciones por personas de alto nivel de cualificación, debe ser trasladada al conjunto de todos los puestos del tejido productivo. Esto supone que los servicios públicos de empleo tienen que dejar de funcionar con estándares de aplicación homogénea a todos los perfiles profesionales y desarrollar procedimientos a medida para la identificación y cobertura de determinados puestos.

Retos para el sistema formativo, para las empresas y para los servicios públicos de empleo van a exigir una reforma de las políticas activas de empleo adaptadas al nuevo ciclo.

Ya toca. 

Sobre Elías Amor Bravo

Presidente de AFEMCUAL, Asociación Española para el Fomento de las Políticas Activas de Empleo y las Cualificaciones. Especialista en cualificaciones y políticas activas de empleo. Director general de FP (1998-2005) y director de la Fundación FSVE (2005-2013).

Add comment

Ruteando con Sara-El mundo Freelance

Buenas Prácticas Ruteras

Newsletter