Aprender a envejecer bien

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Les comparto unos datos muy interesantes que podrían replantear su visión sobre esta etapa de la vida. 

En España, la esperanza de vida ha aumentado considerablemente; en 1960 las personas vivían un promedio de 69 años; 20 años después en 1980 este indicador se situó en 78 años; y para el 2014 es de 83 años de promedio. Un indicador bastante interesante es que las mujeres viven más que los hombres llegando su esperanza de vida a 86 años, en tanto los hombres registran 6 años menos de vida.

 

El psiquiatra Goerge Vaillant, de la Escuela de Medicina de Harvard, tiene los casos de estudio para comprobar que los últimos años podrían ser los mejores de nuestra vida.

Goerge Vaillant, ha dedicado 35 años observando las vidas de varios cientos de personas conforme han progresado hacia los setenta y ochenta años de edad. Y ha obtenido un mensaje alentador:

La vida después de los cincuenta años de edad no debe ser necesariamente un período de deterioro constante ni tampoco debe limitar los horizontes sociales. Todo lo contrario, él dice, los adultos que logran dominar las etapas de madurez emocional en la vida, encuentran que la edad avanzada es una época llena de satisfacciones, a pesar de que la vida se acerca a su fin y el cuerpo se desgasta inevitablemente.

Cómo aprender de aquéllos que ya llegaron esa edad.

No todas las experiencias de la vida que el autor ha observado han sido felices. Vio casos (y escribe sobre ellos) de personas de edad madura arruinadas por alcoholismo, depresión y aislamiento social.

También señala que la personalidad no es siempre igual. No se paraliza en cierto momento al llegar a la edad adulta, para no cambiar jamás. Ni tampoco, el ciclo de la vida es un sube y baja, progresando hasta llegar a la edad madura y deteriorando la energía a partir de entonces. En su lugar, el autor dice que los antecedentes para llegar a la edad adulta y a la vejez con éxito es “Lograr dominar de una manera secuencial la serie de deberes de la vida.”

  • Generar la identidad, con un sentido de individualidad y de valores propios.
  • Aprender a vivir con otra persona largo tiempo de una manera interdependiente, con dedicación y haciéndola placentera.
  • Consolidar la carrera profesional. es la obligación de asumir “una identidad social dentro del mundo profesional. ”Es en este momento, cuando se ha logrado identidad, intimidad y ya se ha dejado alguna huella en el mundo laboral,  cuando uno enfrenta los deberes asociados con el proceso de envejecer.
  • Generosidad, menos atención a los logros personales y más atención al tutelaje, la enseñanza y la orientación para la generación más joven. Requiere que uno “desinteresadamente guíe a la próxima generación.”  Esta es la etapa de formación de la comunidad, en la cual las personas comienzan a concentrar menos atención a los logros personales y más atención al tutelaje, la enseñanza y la orientación para la generación más joven. 
  • Conservador del Significado.”  Con el correr del tiempo, las personas asumen el deber de juez sabio. Las personas en este momento asumen la responsabilidad de tener una cultura más amplia así como de trasmitir las tradiciones pasadas, no solamente dirigida a las personas que los rodean, sino a círculos de influencia más amplios. Los abuelos que enseñan a los nietos sobre el pasado son los conservadores del significado, así como son las personas que escriben las historias de sus localidades.
  • El último deber, la “integridad”; llegar a aceptar la vida de uno tal como fue, dice Vaillant, “como algo que tenía que ser y que no permite sustituciones.” La meta es morir en paz con uno mismo y, enseñar a los jóvenes cómo no temer a la muerte.

¿Cómo podemos reconocer a alguien que ha dominado estos deberes? Vailliant dice que aquéllos que “envejecen con gracia” tienen por lo general estas características:

  • Se interesan en los demás y están abiertos a nuevas ideas. Hasta donde les es físicamente posible, ayudan a otros en lugar de insistir que sean los otros quienes les cuiden.
  • Muestran una tolerancia alentadora a las indignidades de la edad, convirtiendo la amargura de la vida en algo dulce cuando sea posible.
  • Mantienen la esperanza en la vida y valoran la iniciativa confiando que “el progreso continúa durante toda la vida.”
  • Conservan el sentido del humor y la capacidad para distraerse.
  • Son capaces de dedicar tiempo recordando el pasado y “alimentarse con los logros pasados,” pero también continúan siendo curiosos y aprendiendo de la siguiente generación.
  • Permanecen en contacto con las viejas amistades a tiempo de hacer nuevas.

Los resultados del estudio de Harvard sugieren que la respuesta depende más de las actitudes y de la calidad de las relaciones que de los factores “objetivos” tales como el ingreso económico que perciben o la salud física. Un buen matrimonio a los cincuenta años de edad, predice por ejemplo un envejecimiento positivo a los ochenta, siendo de menor importancia la salud objetiva que la salud subjetiva—es decir, no sentirse “enfermo” aun si en términos médicos sí lo está. Evitar el abuso del alcohol es también importante, en parte por el daño que el alcoholismo causa  a los seres queridos.

¿Tu que harás para envejecer bien?

Buen camino…

 

 Foto:flickr.com

Sobre Mary Paz Herrera

 

Pasión por acompañar a las personas a EMPRENDER y alcanzar su “Mejor Yo Posible” 23 años de experiencia profesional en formación y desarrollo del talento emprendedor, así como coaching y consultoría a MIPYMES, Jóvenes y Mujeres Emprendedoras y Empresas Familiares.

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