Algunos mitos con las metas

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Estrenamos año 2018 y se presenta como una gran oportunidad para conseguir nuestras metas y objetivos, vas a llegar muy lejos, seguramente todo va a ser fantástico. 

Un momento, por favor, volvamos a leer la frase anterior. ¿Qué te sugiere? Seguramente verás una gran dosis de realidad. Pero piensa en ella

Esa dosis de realidad, ¿es la tuya o es lo que percibimos en los medios, en los anuncios, en las frases de las redes sociales y que a costa de visualizarlas interiorizamos que eso debe de ser así?

Cada uno tiene su realidad, tú tienes la tuya y es posible que no estés de acuerdo en algunos de los puntos de esa primera afirmación. Que estrenamos año y que puede ser una oportunidad para muchas cosas es algo que puede llegar a ser indiscutible, pero... ¿qué hay a cerca de las metas y objetivos? ¿Qué es llegar lejos? ¿Qué es lo fantástico?

Estar en forma y tener un peso ideal puede estar muy bien, de la misma forma que aprender inglés u otro idioma o llegar al punto que quieras llegar, todas estas son metas que están en el inconsciente colectivo porque suenan por todas partes, pero a veces nos encontramos a nosotros mismos intentando lograr victorias vacías, porque estamos metidos en una carrera que no sabemos muchas veces ni a donde nos lleva, en metas que no sientes, que no sientes como tuyas, bien porque no te hacen feliz, porque no están diseñadas por ti o no tienen un propósito claro. A veces están basadas en el miedo a no llegar a donde los demás llegan, en el miedo a defraudar, en el temor a no tener éxito sin tener ni siquiera una idea clara de qué es el éxito.

La vida no la percibimos fantástica a tiempo completo, cuando nos miramos en este espejo de buenos propósitos, de metas ideales, muchas veces caemos en la frustración, sencillamente porque no siempre nos sentimos de una manera tan positiva y en muchas ocasiones no vemos la vida de una manera tan fantástica y esto, pasar por dificultades o no tener un ánimo positivo, también forma parte del guion de la vida, pero estas escenas parece que están censuradas, pasan al cajón del olvido porque a veces pensamos que estas partes de la vida no son útiles y queremos borrarlas de nuestro presente y de nuestra memoria sin darnos cuenta de que al borrarlas también nos desdibujamos a nosotros mismos.

El conflicto, la tristeza y el estrés también forman parte de la realidad y son necesarios, de la misma forma que no tener claro cuáles son las metas a donde queremos llegar , es una realidad que también nos sucede y esto no es ni bueno ni malo, sencillamente es y posiblemente eso sí que sea una oportunidad de cambio, porque llegados a este punto, quizás tus metas sean diferentes a las del resto y te estés planteando escribir tu propio guion en la línea de lo que es importante para ti y de lo que realmente te importa.

Y si, a veces estamos tan enfocados a lo de fuera, a lo que se espera de nosotros, que nos desdibujamos a nosotros mismos. No te olvides de ti.

Imagínate que mañana la vida te planteara un cambio y te tuvieras que ir durante más de tres años sin la posibilidad de volver en ese tiempo a la otra punta del mundo... ¿cómo te gustaría ser recordado por tu pareja, por tus padres, por tus amigos? ¿Qué querrías que dijeran de ti tus compañeros de trabajo, tus superiores? ¿Qué destacarían de ti tus amigos?

Esas respuestas hablan de ti y si mayoritariamente van en una sola línea ya sea la personal o la profesional, es posible que tengas una parte muy explotada y otra muy poco trabajada y esto te pueda ayudar a plantearte metas.

Para poder formular metas y cumplirlas partamos de la base de que al principio es bueno dudar, plantearnos nuevas posibilidades y saber que el cumplimiento de las mismas depende mucho de nosotros, lo cual quiere decir que no sabemos cómo se va a plantear el futuro más inmediato y por tanto, si partimos de la premisa de la flexibilidad, tendremos un potente recurso para estar más cerca de lograrlas. Cuantos menos límites mejor.

Las metas se pueden cambiar, sobretodo el nivel al que queremos llegar, es decir, partimos de una posición y pensamos qué es lo que queremos matizar o cambiar para crecer y llevar una vida acorde a aquello que nos gustaría tener. Conforme avances, verás que quizás puedes llegar más lejos y te propongas un nivel más complejo al que llegar o bien reformules tu meta hacia otra que consideres más completa e interesante. 

Y lo más importante, las metas deben de ser tuyas, pensadas para ti, para que seas más feliz, para que crezcas, para que te acerquen al lugar en el que quieres estar mañana. 

Una vez las tengas claras, anótalas en una libreta y a su lado las herramientas que tienes para poder alcanzarlas y también las dificultades. Trabaja con todo ello. Si formulas metas en lo laboral, pero también en lo personal, en lo social y en la parte de ocio, seguramente te sea más fácil empezar.

Vas a llegar lejos... llegarás hasta donde tú puedas y quieras llegar, la distancia la decides tú y el ritmo lo marcas tú. Toma el timón de tu vida y formula tus propias metas y no dejes de avanzar para conseguirlas 

Sobre Fernando Álvarez

 

Psicólogo colegiado y Máster en Prevención de riesgos laborales en las especialidades de Ergonomía y Psicosociología aplicada, Higiene Industrial y Seguridad en el trabajo.

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