6 jefes tóxicos que desmotivan a sus empleados

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Durante el transcurso de toda carrera laboral, notarás que todas las instituciones y organizaciones de las que serás partícipe tienen (sin importar sus actividades y su similitud de operaciones con su competencia) sus propios procesos, formas de actuar ante distintas situaciones, y todo va caracterizado por la figura que encabeza la pirámide jerárquica.

Este individuo, a pesar de todas las obligaciones que tiene, tales como las pertinentes a ganancias de la compañía, supervisión sobre el uso debido y justo de materiales y recursos, entre otras, debe mantener la motivación que necesita un equipo para que sus resultados sean satisfactorios.

Sin embargo, esto no siempre ocurre así, y es posible que te hagan incluso considerar una renuncia. A continuación, te contaremos un poco sobre las personalidades de algunos jefes, capaces de hacer que odies tu trabajo:  

1.- El “culpógeno”

Tal como su nombre indica, este jefe es capaz de hacerte sentir culpa. Usualmente, son personas que tienen una larga trayectoria, y una edad avanzada. Tiene además una apariencia de ser muy flexible y atentos.

Las frases que más utilizarán para hacerte sentir culpable son: “Cuando yo comencé a trabajar, hacía el trabajo de los demás si a ellos no les apetecía, pues el éxito se sentía como si fuera más mío”, “las mejores formas de ser avistado y considerado por los superiores, es ofrecer lo mejor de sí y cumplir con los objetivos”.

Generalmente, podremos escuchar frases similares de buenos jefes que tratan simplemente de ser una buena inspiración, pero el uso muy frecuente de esta táctica se convierte a la larga en una molestia para los empleados, ya que lo que se trata con eso, es generar un sentido de deuda permanente con la compañía o el alto mando.

2.- El cambiante

Todos tenemos días y buenos y malos, y no siempre es posible tener una cara que pueda transmitir simpatía y alegría a todos. Sin embargo, este tipo de jefe puede ser el causante de que todo un proyecto se arruine, o comprometer el logro de un objetivo primordial, debido a que sus reacciones son inesperadas y cambian con rapidez.

3.- El entrometido

Parte importante del trabajo como jefe es conocer a todos los empleados, especialmente para identificar cómo puede brindarles apoyo en caso de circunstancias adversas.

No obstante, nunca falta ese tipo de jefe que, más que tratar de ser una ayuda, solo quiere oír sobre la vida personal de sus empleados para terminar repitiendo dicha información en conversaciones de pasillo.

4.- El prometedor

Acá podremos levantar las manos si alguna vez se nos ha prometido un aumento de salario, un nuevo beneficio o un aumento significativo en los porcentajes de comisiones por ventas, que jamás hemos visto. Es una buena forma de incentivar a los empleados… a menos que sea como el cuento del niño y el lobo. Es allí cuando los empleados dejarán de confiar en toda promesa hecha y la productividad descenderá vertiginosamente.

5.- El apurado

Son aquellos jefes que exigen todo en la menor cantidad de tiempo posible (incluso con fechas que pueden ser imposibles) presionando al máximo al personal y, en la mayoría de los casos, consiguiendo resultados muy deficientes.

Estos casos suelen darse sobre todo cuando los jefes son nuevos o inexpertos, con grandes cargas, o pobremente organizados.

6.- El (no) jefe

Es un jefe que es totalmente nulo, por lo que las responsabilidades caen bajo los siguientes al mando, que en ocasiones, cuando se trata de empresas medianas, no están enterados de todos los planes y acciones que se deben tomar, así como también desconocen el calendario de actividades diarias, semanales y mensuales con las que se debe cumplir.

Lo mejor en estas situaciones es analizar bien tu entorno, ya que un jefe puede ser un factor determinante en cualquier trabajo, pero no tiene que ser decisivo a la hora de tus consideraciones. Por otra parte, si crees que hay más detalles que te hacen sentir incómodo, debes observar si las señales que indican que debes renunciar son claras, ya que entonces debes actuar en pro de esto.

¿Crees que hemos pasado por alto algunas personalidades? ¡Dinos cuál!

Sobre Edith Gómez

 

Apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Me niego a irme a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Me inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. 

 

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