10 cosas que RRHH no quiere que sepas

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Son muy reales estos 10 puntos , pero hay mas .......las edades , las valoraciones o actividades fuera de lo profesional, hay mas

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Los seleccionadores somos una especie pseudo-humana cuyo comportamiento es, en ocasiones, difícil de entender por el resto de los mortales. 

En un intento por mostrarnos al mundo tal y como somos, te cuento 10 cosas que a veces los seleccionadores y técnicos de Recursos Humanos escondemos:

1.No leemos todos los currículums.

Existen ocupaciones de difícil cobertura. En esos casos, recibir un currículum que se ajusta a la oferta es una noticia que merece ser celebrada con una fiesta por todo lo alto. Sin embargo, hay otros sectores muy saturados en los que se inscriben cientos (incluso miles) de candidatos para un solo puesto a cubrir. Si alguna vez te has inscrito en alguna oferta para trabajar como dependiente o auxiliar administrativo habrás podido comprobar que no eres el único que postula a ese puesto. Ante esa avalancha de currículums, el seleccionador no leerá todos los CV y muchos de ellos se quedarán sin abrir. En estos casos, la suerte sí que tiene un papel importante.

2.Te buscamos en Internet.

Esto ya no es ningún secreto. En las fases finales de los procesos de selección, es muy probable que el seleccionador busque en Internet información sobre los candidatos finalistas. Desde googlear el nombre del candidato a escudriñar sus perfiles en las redes sociales (principalmente LinkedIn, pero Facebook y Twitter tampoco se escapan del análisis). Vigilar qué dice Internet de ti y cuidar tu reputación digital puede ahorrarte más de un disgusto. ¡Ojo! Que la red no sepa de tu existencia también nos hace desconfiar…

3.Desconfiamos de los periodos de inactividad.

Vale, has estado los últimos dos años desempleado. Pero… ¿realmente no has hecho nada en este tiempo? Los periodos “en blanco” en los currículums dan la impresión de desinterés y falta de iniciativa. Intenta pensar qué has estado haciendo durante el tiempo que has estado desempleado e inclúyelo en tu currículum. Algunos ejemplos de actividades pueden ser: realizar cursos de formación, participar en actividades sociales o voluntariados, escribir un blog, desarrollar un proyecto personal relacionado con tu profesión, etc.

4.No nos gustan las direcciones de correo “cutres”.

Tenías 14 años cuando te abriste una cuenta de correo del tipo “morenita_chula85@mail.com”. Si aún la mantienes, es hora de que te abras una cuenta más profesional.

5.Sabemos que tu “inglés medio” es más bajo que medio.

Una de las grandes carencias formativas que tenemos los españoles es el inglés. Siendo realistas, lo que aprendimos en el instituto y algún curso de idiomas nos ha dejado un nivel medio-bajo (más bajo que medio). Si realmente tienes un buen nivel de inglés (o cualquier otro idioma) es conveniente que lo acredites (indicando el nivel que posees – por ejemplo B1, B2, C1…- o reseñando tus estancias en el extranjero). Si únicamente indicas “Inglés nivel medio”, el mensaje que llega a los seleccionadores es “bah, solo sabe lo poco que aprendió en el instituto. Hello, my name is… y poco más”.

6.Sabemos que te has preparado la respuesta a la pregunta “¿Cuáles son tus virtudes y tus defectos?”

La dichosa preguntita. Repetida hasta la saciedad y que poco (o nada aporta). Todo el mundo la conoce y todo el mundo se la prepara antes de ir a una entrevista. “¿Mi peor defecto? La dificultad para delegar”. ¿¿¿En serio??? Nadie será 100% sincero en esta pregunta en una entrevista de trabajo. Muchas veces formulamos esta pregunta porque actuamos como autómatas, pero rara vez sacamos información importante de las respuestas de los candidatos.

7.Un currículum (o un perfil de LinkedIn) sin foto nos genera desconfianza.

No es cuestión de salir más o menos guapo. Supongo que es simplemente porque somos humanos y nos gusta relacionarnos con personas. Ver un listado de datos formativos y profesionales sin poder ponerle cara nos resulta incómodo. Elige una buena foto e inclúyela en tu perfil o CV. ¡Queremos verte!

8.Somos humanos y no equivocamos.

Este punto es muy simple. Nos pasamos años formándonos para aprender a identificar al candidato idóneo para cada puesto de trabajo, pero, a veces, nos equivocamos. ¿Por qué? Pues porque, aunque a veces no lo parezca, los seleccionadores somos humanos.

9.A veces, se nos escapa el talento por fiarnos de las Killer Questions de Infojobs.

Seguramente hayas sido “asesinado” en más de una ocasión por las Killer Questions de Infojobs. Estas preguntas nos sirven para filtrar (y eliminar) currículums sin tener que abrirlos.

“¿Tienes experiencia trabajando con personas con discapacidad?”

A. Sí, mi experiencia con personas con discapacidad es de más de 3 años

B. Sí, mi experiencia con personas con discapacidad es de 1-3 años

C. No tengo experiencia con personas con discapacidad.

Al redactar las preguntas, les otorgamos un valor a cada respuesta (por ejemplo, la opción A valdría 10 puntos, la opción B, 5 puntos, y la C te descartaría automáticamente.

Obviamente, este sistema puede hacer que candidatos realmente valiosos se nos escapen. El talento no entiende de Killer Questions. En otros casos, los culpables no son estas preguntas asesinas, sino nosotros mismos que buscamos como robots programados algunas palabras clave en los CV. “¿Ha trabajado con Articulate Storyline?” Y buscamos como locos esas dos palabras por todo el currículum y si no la vemos, descartado. Y así es cómo a veces se nos escapa el talento.

10.Tenemos jefes y/o clientes que, en ocasiones, nos ponen entre la espada y la pared.

No siempre actuamos como robots inhumanos buscadores de palabras clave y creyentes en las Killer Questions. También hacemos bien nuestro trabajo y vemos más allá de un CV. Hablamos con los candidatos, que dejan de ser candidatos y se convierten en personas. Y descubrimos talento oculto. Entonces te reúnes con tu jefe (o con el cliente que contratará a la persona) y le dices:

  • He encontrado un chico buenísimo que encajaría perfectamente en el equipo.
  • ¿Tiene dos años de experiencia en tareas similares a las del puesto?
  • No, pero tiene muchísimo potencial y una gran capacidad de aprendizaje. Ha desarrollado proyectos por su cuenta que demuestran su capacidad para realizar ese tipo de tareas.
  • Pero entonces, ¿tiene dos años de experiencia profesional, sí o no?
  • Emmm, experiencia profesional no.

Y así vemos cómo ese chico sin experiencia se nos va para mejorar otra empresa, mientras que nosotros debemos seguir buscando a alguien que tenga dos años de experiencia, pero que, quizás, tenga menos talento que él. 

Foto: Pixabay.com

 

Sobre Cristina de Alba

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